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Un plan de vida sostenible es la base de la estrategia que impulsa Unilever en Centroamérica y la región Andina. Juan Carlos Parada, vicepresidente de cadenas y suministros de esa firma para la región Andina y Centroamérica, dice que el objetivo es duplicar el negocio para el 2020 y reducir el impacto ambiental.

En Nicaragua Unilever logró el año pasado reciclar el 50% de sus residuos y para 2014 esperan disminuir a cero los desperdicios que envían a los vertederos.

¿Cuál es la valoración que ha hecho Unilever sobre las actuales condiciones medioambientales en Centroamérica?

Nosotros elaboramos un análisis para saber cuáles son las condiciones que ofrece cada región, las ventajas y qué necesidades debemos priorizar. En el caso de Centroamérica, tenemos un mapa de toda la región. En Costa Rica por ejemplo, la fabricación de alimentos la hemos tomado como una fabricación bandera en el tema medioambiental, hasta el punto que desde agosto del 2012 logramos un 100% de transformación de nuestros procesos de reciclaje y hemos logrado el cero absoluto en la generación de desechos a vertederos. Todo se recicla, lo hemos hecho como un modelo y eso lo estamos replicando en el resto de la región.

¿Cuál es la situación específica para Nicaragua?

Nos hemos planteado para el 2014 que todas nuestras operaciones lleguen a un cero por ciento de residuos a vertederos. En Nicaragua, el año pasado ya alcanzamos un 50% de reciclaje y este año tenemos el reto de llegar al 85% y el año que viene esperamos lograr el cero absoluto.

Nuestro reto principal es el tema del reciclaje, es una industria y un proceso relativamente nuevo para Nicaragua. Se están desarrollando proveedores y estamos trabajando en conjunto con ellos. Y el reto principal para Nicaragua es desarrollar aún más alternativas de proveedores que nos ayuden al procesamiento de estos residuos y que logremos cero.

¿En qué consiste el plan de vida sustentable que pretende impulsar Unilever?

Es la base de nuestra estrategia y está dirigido por un profundo sentido de responsabilidad de ética y de propósito. En ese sentido, el plan de vida sostenible se compone de aproximadamente 60 objetivos, que están divididos en varios bloques. Uno de estos grandes bloques es el ambiental y nuestro objetivo en este sentido es reducir para el 2020 a la mitad nuestro impacto ambiental desde que lanzamos el programa, a la vez que duplicamos el negocio.

¿El bloque ambiental es el principal dentro de la estrategia de Unilever?

Son tres bloques: el bloque ambiental es uno muy fuerte. Hay un bloque social y uno económico. La combinación de los tres elementos es el centro de la estrategia y eso se compone para cada uno de estos bloques de 60 objetivos específicos y la columna vertebral de esos objetivos son nuestros colaboradores, nuestra gente.

¿Esta es una estrategia regional de Unilever?

Unilever cuenta con una estrategia corporativa que está desarrollando a nivel mundial y ciertamente nosotros en la región Andina y Centroamérica estamos a la vanguardia y tenemos operaciones en que son ejemplos a seguir, en el tema ambiental y social.

¿Por qué surge la necesidad de impulsar esta iniciativa?

La iniciativa viene de nuestra convicción (de) que la forma correcta de hacer negocios a largo plazo es de una manera responsable, donde podamos proteger los recursos para las próximas generaciones.

Usted mencionaba que han logrado en Nicaragua la reducción del 50% del impacto ambiental provocado por el uso de sus productos, ¿cómo han logrado eso?

Por un lado, trabajamos en transformar toda nuestra cadena de suministros, por ejemplo, mejoramos los equipos que usamos, la estructura metálica en la que colocamos el producto, entrenamos al personal, hay proceso de manejos de inventarios para garantizar que no existan ni excesos ni faltas, porque si tuviéramos excesos los productos podrían llegar a convertirse en desechos. Sin embargo, aún nos queda un reto por trabajar, pues necesitamos proveedores que nos ayuden a desarrollar el tema de compostaje para poder cubrir la zona de elementos orgánicos.

¿Este plan incluye una reducción de consumo energético?

El tema energético incluye desde el año pasado inversión en equipos y capacitación a nuestros colaboradores directos e indirectos. Por ejemplo, en el caso de Nicaragua, nuestra nueva casa (instalaciones) estamos hablando de una inversión de US$6 millones en toda la operación. Esto incluye un techo con elementos térmicos con láminas traslúcidas que permiten aprovechar la energía natural y minimizar el consumo energético.

¿Cómo trabajan para reducir la huella de carbono?

En el tema de la huella de carbono tenemos varios programas, pero es importante el trabajo colaborativo con ventas, pues una de nuestros principales objetivos es que nuestros clientes tengan acceso a los productos... entonces, entre otras acciones revisamos las rutas al mercado conjuntamente con ventas y buscamos cómo optimizar las mismas. Y si lo vemos en términos de inversión en el caso de Nicaragua, con la construcción de este nuevo edificio hemos traído a Managua nuestro centro de operaciones, donde se encuentra el principal centro de consumo.

¿Cuál será el impacto que generará el proyecto de Unilever a mediano y largo plazo?

El impacto que buscamos es un mundo sustentable, dejar a las próximas generaciones un mundo mejor. Nuestro objetivo es duplicar el tamaño del negocio de aquí al 2020, a la vez que reducimos el impacto ambiental a la mitad.

¿Qué cantidad de personas serán beneficiadas con la ejecución de este plan ambiental?

En el caso del plan de vida sostenible, y si hablamos de Nicaragua, podemos decir que hoy en día impactamos aproximadamente directamente unas 2,700 personas. Tenemos varios programas donde estamos haciendo inversiones importantes, eso incluye nuestros colaboradores como América Nicaragua Foundation, con quien estamos trabajando en nutrición apoyando a 438 niños, aportamos US$300,000 en un trabajo en el que trabajamos como aliados de el Fondo de Naciones Unidas para la Infancia, Unicef, en el Caribe nicaragüense. En ambos casos hay todo un programa de buenas prácticas ambientales.

 

¿Quién es?

Juan Carlos Parada es de origen venezolano, tiene un título en ingeniería electrónica por la Universidad Simón Bolívar, de Caracas, y tiene una maestría en finanzas. Trabajó en el ramo de cadenas de suministros en Venezuela, y en Perú estuvo a cargo de la gerencia de la multinacional de bienes de consumo Procter & Gamble.

Asimismo, su experiencia laboral se expande a países como Brasil, Panamá, México y Estados Unidos. Y desde octubre del 2012 ocupa el cargo de vicepresidente de cadenas y suministros de Unilever para la región Andina y Centroamérica, con sede en Colombia.