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  • EFE

Los empresarios de países miembros de la Alianza del Pacífico, asumieron ayer el reto de crear empleo y generar prosperidad en una región dispuesta a profundizar en la integración, bajo el paraguas del libre comercio, pero con grandes desigualdades sociales.

Con este mensaje se celebró ayer el primer Encuentro Empresarial de la Alianza del Pacífico, una joven organización nacida en 2012 e integrada por Chile, Colombia, México y Perú, cuyas economías son las más dinámicas de América Latina.

El anfitrión y ministro colombiano de Comercio, Industria y Turismo, Sergio Díaz-Granados, invitó a los 400 hombres y mujeres de negocios congregados en Cali a que asuman un papel dinamizador.

“Lo más importante en este proceso son ustedes. Los gobiernos creamos los marcos legales, pero las páginas empresariales están todavía en blanco, son ustedes, con su capacidad empresarial y de emprendimiento, quienes deben llenarlas de prosperidad y empleo para América Latina”, dijo Díaz-Granados.

También les dijo que el objetivo de la Alianza es “generar confianza”.

“Esto es más que un Tratado de Libre Comercio (TLC), es un proceso de integraciones que nos permitirá ir hacia la libre circulación de bienes, capitales y personas, mejorar el bienestar de los cerca de 200 millones de habitantes y reducir la pobreza”, explicó Díaz-Granados.

Estos empresarios, procedentes de 14 países y representantes de los sectores de hidrocarburos, comunicaciones, cementos, financiero, agrícola, agroindustrial, consumo y comercio y transporte aéreo, escucharon además las explicaciones que ofrecieron expertos e incluso presidentes.

 

El caso de Costa Rica

La presidenta de Costa Rica, Laura Chinchilla, cuyo país aspira sumarse a la Alianza del Pacífico, tras firmar el miércoles un Tratado de Libre Comercio con Colombia, hizo una exaltación al libre comercio, tal y como habían hecho previamente en la inauguración de la cumbre oficial los presidentes de Chile, Sebastián Piñera, y de Colombia, Juan Manuel Santos.

Chinchilla fue enfática al afirmar que ante todo se deben tener “reglas claras” en los ámbitos del comercio y la inversión.