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Uno de los problemas más complejos que se tiene en las empresas, son aquellos factores psicosociales que pueden afectar tanto la salud psicológica como la salud física, a través de situaciones sintomatizadas inicialmente por el estrés crónico.

Frecuentemente estos factores de estrés y tensión contribuyen principalmente a la ocurrencia de accidentes laborales, debido a las conductas aceleradas, alteradas, no adaptativas, disociativas, así como al estado de degradación de la salud en general. Algunas situaciones pueden afectar mucho más sensiblemente a una persona que a otra, por lo cual hay que tener un proceso de diagnóstico organizacional suficientemente inclusivo.

Algunos factores psicosociales de trabajo son: contenido del trabajo, carga y ritmo, horarios, control, ambiente y equipos, cultura organizacional, relaciones interpersonales, seguridad contractual, entre otros numerosos, que si no están balanceados, la persona puede llegar a enfermarse seriamente. Son contextos laborales que requieren diagnóstico e intervención general y específica por puesto.

La persona va a experimentar un deterioro serio en su calidad de vida, y lo más peligroso, que debido a las condiciones socio-económicas de nuestro país, puede llegar a ser un círculo vicioso puesto que las alternativas existentes para cambiar de trabajo son muy reducidas, o bien, nulas.

Los riesgos psicosociales, a diferencia de los factores psicosociales antes mencionados, son ya los hechos, situaciones y estados del organismo que llegan a afectar al individuo.

Estos pueden ya expresarse en el estrés crónico antes dicho, como umbral a otras enfermedades; el burnout o “síndrome del empleado quemado”, violencia en el trabajo, acoso o maltrato laboral, acoso sexual, inseguridad contractual, entre otros.

Es importante señalar que existe dificultad en el diagnóstico organizacional interno, puesto que los factores son el ADN particular de cada empresa, reflejo vivo de la mentalidad y ética de la alta dirección o de los propietarios --y siendo así--, ¿quién tiene el “valor civil” de diagnosticar entonces?, si es sabido que nadie predica contra sí mismo. Es por eso que se recomienda la ayuda externa, o bien, la capacitación formal de RRHH, gerencias y supervisión, para identificar e intervenir preventiva y correctivamente.

Quiero destacar la forma superficial o desinteresada con que a veces estos factores de riesgo psicosocial --los cuales llevan al desarrollo de estos riesgos psicosociales-- son vistos en nuestro país. Se piensa equivocadamente que todo se debe soportar irremediablemente.

Erróneamente se asume en algunas empresas que los ambientes de trabajo son “tal como son”, algunas afirmaciones son verdaderas “perlas” para manifestar realidades que deben ser corregidas: “El sistema es el sistema”, “aquí hacemos las cosas/somos así”, encubriendo desconocimientos sobre cómo poner en perspectiva el diagnóstico y las estrategias de intervención organizacional.

El efecto de estas situaciones basadas en riesgos psicosociales afecta terriblemente la productividad, es por eso que deben ser tomadas en cuenta por el liderazgo mayor, y resueltas profesionalmente, puesto que no es un problema que el azar o la inercia lo resolverá efectivamente; hay que intervenir para lograr mejoras o prevención efectiva.

 

noalosaccidentes.wordpress.com