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  • AFP

Los depósitos bancarios de particulares se redujeron en abril en varios países de la zona euro, en especial en los más golpeados por la crisis, según datos del BCE que podrían reflejar la desconfianza de los ahorristas tras la quita impuesta a ciertas cuentas en el marco del rescate internacional de Chipre.

El país más afectado por el retiro de fondos es Chipre, donde los ahorros de particulares totalizaban en abril 41,320 millones de euros, en retroceso de 7.3% respecto a marzo, cuando ya habían experimentado una disminución.

En Eslovenia, el país que más preocupa en el bloque por su situación económica, la disminución fue de 1.9%.

En Grecia cayeron 1.6%, en España un 1.5%, el Portugal un 0.5% y en Italia 0.3%.

En Alemania y Francia, en cambio, el monto total de los depósitos aumentó en un 0.2% y un 1.1% respectivamente. También crecieron en Bélgica, Austria, Estonia y Eslovaquia.

Temor

El rescate acordado a Chipre por la Unión Europea y el FMI contempla por primera vez una quita en los depósitos. La medida afectó a las cuentas con más de 100,000 euros, aunque el plan inicial era generalizarlo a todas las cuentas, lo cual creó temor de un “corralito” para bloquear los retiros.

“El plan de rescate de Chipre podría haber minado por un tiempo la confianza en los sistemas bancarios de los países periféricos”, consideró Christian Schulz, economista del banco Berenberg.

Pesimismo

La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico se mostró ayer más pesimista que en noviembre sobre el ritmo de recuperación de la zona euro, que solo empezará a salir de la recesión, y muy lentamente, a partir de la segunda mitad del año.

Aprietan a España y Francia

La Unión Europea exigió a España y Francia que aceleren sus planes de recortes presupuestarios y de flexibilización del mercado laboral, entre otras reformas estructurales, a cambio de ampliarles los plazos para ajustar sus déficits públicos.
Así, España tendrá hasta 2016 y Francia hasta 2015 para reducir su déficit público por debajo del 3%, según las recomendaciones macroeconómicas de la Comisión Europea divulgadas este miércoles, que reflejan un giro en la estrategia de Bruselas al pedir menos austeridad y más reformas para reactivar el crecimiento.