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Nicaragua tiene un reto, que a la vez es una oportunidad: Aprovechar sus recursos hídricos. Lo dice el español Christoph Klinnert, representante de la Cooperación Alemana al Desarrollo, GIZ, que financia un “Programa de Asistencia Técnica y Saneamiento”.

Según Klinnert, en Nicaragua existen “muchos recursos hídricos”, pero no se utilizan con eficiencia y da un ejemplo lapidario: Este país no tiene un sistema para trasladar el agua del Caribe a las zonas secas.

La GIZ maneja en Nicaragua fondos anuales por un monto de 7 millones de euros, unos US$8.5 millones, y prioriza el tema del agua y saneamiento. Klinnert sostiene que los recursos naturales son la base de la economía.

¿Cuáles son los programas que tiene hoy en día la Cooperación Alemana en Nicaragua?

En este momento, en lo referido a programas bilaterales, tenemos uno vinculado a recursos naturales y otro en el área de agua y saneamiento. Luego tenemos un programa binacional, entre Honduras y Nicaragua, que también enfoca recursos naturales, áreas protegidas. Tenemos tres o cuatro programas regionales que tienen sus acciones en Nicaragua, como es por ejemplo el programa Prevenir, que trata sobre el tema de prevención de la violencia juvenil, luego tenemos un programa de energía renovable y de acceso a energía, que trabajamos en Nicaragua y Honduras.

¿De todos estos programas cuál es prioritario para la Cooperación Alemana?

Nuestra área prioritaria en Nicaragua es el tema de agua y saneamiento y por ello es el programa bilateral principal. Luego está el programa de recursos naturales.

¿Qué importancia tienen los recursos naturales en la economía de un país y cómo pueden aprovecharse en los procesos productivos?

Los recursos naturales son la base para cada economía. Obviamente sean tierras fértiles, bosques, agua, pesca, madera, todo eso es esencial por una simple razón: porque es la fuente de mano de obra, especialmente en países como Nicaragua.

¿Con el proyecto de agua y saneamiento en qué departamentos de Nicaragua tienen presencia?

Estamos trabajando con Enacal, en Managua, y con 18 sucursales de Enacal en distintos departamentos. Lo único que no cubrimos es la zona del Atlántico de Nicaragua. En este momento estamos realizando trabajos de proyectos pilotos en cuencas.

Ustedes desarrollan un área de política ambiental, ¿en el tema de recursos renovables, la cooperación tiene interés en proyectos energéticos a partir de fuentes limpias?

Estamos trabajando un programa que trata del acceso adicional de energía a la red que existe en las zonas rurales y al mismo tiempo tratamos de proveer energía con paneles solares, por ejemplo, a la población rural.

¿Qué estrategias debe desarrollar Nicaragua para el aprovechamiento de sus recursos hídricos y cómo lograr un impacto en el sector agrícola, que es una importante fuente de ingresos para Nicaragua?

Creo que se deben aprovechar los recursos hídricos. Es decir, hay muchos recursos hídricos pero no se están aprovechando de la manera más eficiente.

Creo que hay mucha pérdida de agua, hay poca capacidad (en el país) de almacenamiento de agua y otro problema que existe es que no hay manera de trasladar el agua que existe en la zona Caribe a la zona seca del país. Pero creo que un problema fundamental es la falta de eficiencia en el uso del agua en las zonas agrícolas.

¿Cuál ha sido el impacto de los proyectos relacionados con el agua que Alemania ha financiado?

Nosotros como cooperación técnica hemos entrado hace dos años y medio en el rubro agua, por tanto es bien difícil tener algunos resultados de impactos altos. Lo que sí tenemos es un plan de gestión con Enacal, donde se observa una mejoría en la gestión de los recursos hídricos. Y hemos conseguido que los ingresos de Enacal hayan subido un 30%.

En el caso del crimen y la violencia, ¿cuáles son los proyectos que desarrollan en Nicaragua para prevenir esos males?

Tenemos un programa regional que se ejecuta en Honduras, El salvador, Guatemala y Nicaragua, es un programa que empezó a finales del 2012 y lo que se quiere es trabajar a nivel departamental con diferentes instituciones. Queremos trabajar directamente con la juventud y queremos trabajar con las alcaldías, con el Ministerio de Educación, con la Policía, para prevenir la violencia. Queremos prevenir la violencia en Nicaragua y al mismo tiempo transmitir las buenas experiencias que hay aquí a otros países.

¿Específicamente en qué consiste este proyecto?

La idea es tener mesas de consenso de cada una de las actividades a desarrollar en los municipios. Primeramente haremos un análisis de qué problemas existen y en base a ese estudio que se va a realizar ver qué actividades hay que realizar en conjunto, con las diferentes instituciones involucradas.

¿Trabajan en alianzas con otras organizaciones que buscan soluciones a esos problemas?

Se van a hacer alianzas con los diferentes actores locales. Todos los que estén dentro del municipio deberán incorporarse a trabajar. Este es un programa que se financia con fondos alemanes, pero también con fondos holandeses y con fondos de la cooperación australiana.

¿Cuál es el costo económico que paga Nicaragua por el crimen y la violencia?

Es difícil poder dar una cifra, porque por cada departamento hay diferentes índices de criminalidad. Pero una cosa es el costo económico y otra el costo social. Este último será muchísimo más grande si llegamos a niveles de violencia juvenil a como existen en Honduras y Guatemala. Aunque hay muchas empresas internacionales que prefieren invertir en Nicaragua, porque aquí la situación aún está mejor que en Honduras o Guatemala.

De acuerdo con ustedes, ¿cuáles son las acciones que debería tomar Centroamérica en su conjunto para disminuir el crimen y la violencia?

Hay dos argumentos muy fuertes, uno es definitivamente la educación de la juventud. Esto es uno de los criterios más importantes. Y un segundo punto es que esa juventud tenga un trabajo digno. Creo que debe existir un mayor control en las fronteras y una mejor armonización entre las instituciones policiales.

 

¿Quién es?

Christoph Klinnert, de origen español, tiene un título de ingeniero agrónomo. Realizó estudios en Alemania y Austria. Antes de llegar a Nicaragua trabajaba para la sede de la Cooperación Alemana en ese país, como asesor principal en estrategias empresariales.
También se desempeñó como asesor de desarrollo rural en países como Afganistán. Asimismo, trabajó en Pakistán en el área rural y en África. Realizó trabajos para la Cooperación de Dinamarca, la Cooperación Suiza y la Unión Europea, y en la Universidad Rheinische Friedrich-Wilhelms, de Bonn, en Alemania, se desempeñó como científico, trabajando en un proyecto de palma africana.