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Para reducir más la pobreza en Nicaragua se requiere que actúen al mismo tiempo tres factores clave: buenos programas estatales, un sector agropecuario pujante y las remesas del exterior, declaró ayer el economista Alejandro Martínez Cuenca, tras presentar una encuesta de la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global, Fideg.

“Lo más importante es continuar con los programas sociales que sirven para redistribuir el consumo entre la población menos favorecida y eso ayude a revertir la magnitud del problema (la pobreza)”, dijo Martínez Cuenca.

El Fideg divulgó ayer la “Encuesta de hogares para medir la pobreza en Nicaragua”, 2012, que señala que la pobreza general pasó del 44.1% en 2011, al 42.7% en 2012, mientras que la pobreza extrema disminuyó del 8.2% al 7.6%.

Martínez Cuenca, quien sostuvo que existe una tendencia de reducción de la pobreza, agregó que es necesario mejorar las áreas de salud y educación, y trabajar en las políticas redistributivas.

“No estamos diciendo que los problemas están resueltos. Pero estamos viendo que es un tema complejo (la reducción de la pobreza) que tiene muchos elementos y algunos los podemos controlar, como los programas sociales”, señaló Martínez.

Tendencia positiva

Por su parte, Pablo Mandeville, representante residente en Nicaragua del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD, indicó que disminuir los niveles de pobreza permitirá a este país cumplir con los Objetivos de Desarrollo del Milenio.

“Es importante ver la tendencia, y la tendencia es positiva (…) Es tarea de todos la reducción de la pobreza, en primer lugar la tarea del Gobierno, pero también necesitamos contribuir desde el sector privado, la sociedad civil, las ONG y los donantes”, manifestó Mandeville.

En tanto, el director residente de la Cooperación Suiza en América Central, Hubert Eisele, afirmó que se una nota “tendencia muy buena” para reducir la pobreza general, aunque resaltó que también es notable un aumento en la pobreza extrema rural, que pasó del 11.6% al 12.9% entre 2011 y 2012.

Según el Fideg, la pobreza general es cuando una persona vive con un máximo de US$2 al día, y la pobreza extrema cuando se satisfacen las necesidades con menos de US$1 diario.

Buen ritmo

La tendencia hacia la baja de la incidencia de la pobreza que muestra la Fundación Internacional para el Desafío Económico Global, Fideg, en la más reciente encuesta que realizó en 1,700 hogares del país, marca un ritmo positivo para Nicaragua, precisó Pablo Mandeville, representante residente del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo, PNUD.

“De acuerdo con la encuesta, se indica que los programas sociales tienen mucho impacto, y tal vez, más impacto en la pobreza extrema, debido a que son programas que tienen tendencia a reducir las desigualdades”, manifestó Mandeville.