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El impacto de la crisis financiera de Estados Unidos, que tiene preocupado al mundo y que motivó a los presidentes centroamericanos a solicitar recursos financieros a un banco regional, es difícil de predecirlo, así como cuánto tiempo va a durar, señaló el economista José Luis Medal.

El especialista en temas económicos dijo que si se produce una recesión fuerte en Estados Unidos el impacto será mundial, pero que todavía nadie puede predecir la magnitud ni la duración de la misma, tras recordar la gran depresión de los años 30 en ese país, que tuvo efectos catastróficos.

Destacó que la crisis no ha impactado la economía real del mismo Estados Unidos y que los precios de las materias primas se mantienen todavía favorables para Nicaragua.

Otro aspecto positivo de la crisis que mencionó el economista es que el precio del petróleo está cediendo un poco, debido a que la economía estadounidense entró prácticamente en recesión.

Pese a que los países centroamericanos están gestionando recursos para los bancos centrales y comerciales de la región, Medal indicó que el Sistema Financiero de Nicaragua no está muy expuesto, porque no participó en el negocio de las denominadas hipotecas “subprime”, que originaron la crisis, y porque los más afectados fueron los bancos de inversión y no los comerciales.

Los presidentes centroamericanos aprobaron el sábado en Honduras un documento en el que exhortan al Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE, a otorgar líneas de crédito de unos 400 millones de dólares para cada uno de los países que conforman el Sistema de la Integración Centroamericana (Guatemala, El Salvador, Honduras, Nicaragua y Costa Rica).

Los recursos se destinarían en un 50 por ciento a los Bancos Centrales, y la otra parte a los bancos públicos y privados para financiar proyectos nacionales.


Critica socialización de pérdidas
El economista José Luis Medal señaló que en esta crisis financiera hay un problema serio que es el riesgo moral, porque se está implementando una política de socializar las pérdidas y privatizar las ganancias.

Dijo que socializar las pérdidas y privatizar las ganancias induce a la gente a tomar más riesgos de lo necesario, que fue parte de lo que ocasionó la crisis financiera.

Agregó que el plan de Bush trata de reducir en lo posible la pérdida para los contribuyentes de Estados Unidos.

Indicó que la actual es una crisis del sistema financiero, pero no un derrumbe del sistema capitalista.


Analogía con Cenis
Medal dijo que una lección que la crisis financiera estadounidense deja a Nicaragua es que se debe fortalecer el sistema regulatorio de la banca comercial del país, y también técnicamente al Banco Central de Nicaragua, BCN.

Esto, según el economista, requiere que haya una junta directiva del BCN técnica y no una como la que se propuso, que no llenó los requisitos, porque la institución debe manejarse profesional y técnicamente.

Añadió que las crisis también deben manejarse técnicamente y no politizarse, como se hizo con los Certificados Negociables de Inversión, Cenis, emitidos para respaldar las quiebras bancarias del país de los años 2000 y 2001.

Explicó que una analogía entre crisis actual de Estados Unidos y la de Nicaragua en el año 2000, es que en el país norteamericano hubo movimientos especulativos, mientras que aquí se violó la Ley General de Bancos, porque instituciones como el Interbank y el Banco del Café otorgaron préstamos a grupos relacionados en porcentajes superiores a los permitidos, que comprenden entre el 25 y 30 por ciento.

Otro punto es que en Estados Unidos la crisis se está investigando, pero aquí se politizó.

En Estados Unidos fue el Congreso quien aprobó la medida. Sin embargo, en Nicaragua fue el Banco Central que emitió los Cenis --aunque el rescate era necesario-- sin estar facultado para hacerlo, menos través de dichos certificados.