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El 32% de las remesas que ingresan a Nicaragua lo hacen a través del sistema bancario, por lo que esas instituciones promueven entre sus clientes la cultura del ahorro, para que maximicen esos ingresos, declararon varias fuentes.

Los envíos de dinero a Nicaragua desde el exterior, representaron el año pasado aproximadamente el 10% del Producto Interno Bruto, PIB, cuando sumaron US$1,014 millones, según el Banco Central de Nicaragua, BCN, aunque el Banco Interamericano de Desarrollo, BID, registró US$1,152 millones.

En el primer trimestre de este año, Nicaragua recibió US$257.3 millones en remesas, de los que US$83.2 millones ingresaron a través del sistema bancario, es decir el 32.3% del total.

Ejecutivos de Banpro Grupo Promerica y de Banco Lafise, dijeron que ofrecen a sus clientes de remesas algunos beneficios, como educación financiera, promover el ahorro con tasas de interés atractivas, entregar tarjetas de débito sin costo alguno o retirar el dinero en cajeros automáticos.

Banpro tiene el programa Remesas Xpress, explicó Mario Granja, Gerente de Proyectos de Banpro Grupo Promerica.

“Banpro ha reconocido la importancia creciente que tienen las remesas familiares para el desarrollo económico de Nicaragua, lo que está demandando una mayor atención al sector de beneficiarios de remesas, de tal forma que se aprovechen todas las oportunidades de negocios que se generan alrededor de las mismas”, dijo Granja.

Por su parte, Manuel Carrillo, Gerente de Productos de Banco Lafise señaló que cuentan con el programa de remesas Lafise, que facilita a sus clientes “recibir su dinero de inmediato” en sus sucursales o cajeros automáticos.

Carrillo indicó que del total de clientes que reciben remesas a través de esa institución, entre un 15 y 20% logra bancarizarse o abrir una cuenta de ahorro.

En el caso del Banpro, al 2011 el 30% de sus clientes había abierto una cuenta de ahorro con las remesas. Esa institución ha brindado un programa de educación financiera a 10,000 de sus clientes.

Por su parte, Citi Bank también promueve la administración de las remesas a través de tarjetas de débito o cuentas de ahorro.

Un informe del Banco Interamericano de Desarrollo, BID, señala que Nicaragua es uno de los países centroamericanos donde es más barato enviar remesas. Por cada giro de US$200, se pagan US$8.8.

El BID añadió que es más barato tramitar las remesas a través de cuentas bancarias, que en efectivo.

El efecto

Manuel Orozco, director del Programa de Remesas y Desarrollo del Diálogo Interamericano y autor del libro “América Latina y el Caribe: desarrollo, migración y remesas”, sostuvo que si tan solo 60,000 de los 900,000 nicaragüenses que reciben remesas ahorraran entre US$200 y US$300 anuales, generarían depósitos de entre US$12 millones a US$18 millones cada año.

Para los ahorrantes, el beneficio sería que maximizarían sus ingresos con las tasas de interés preferenciales, serían sujetos de crédito más confiables para las distintas casas comerciales e, incluso, podrían abrir un negocio con ese dinero.

Granja afirmó que en el caso del Banpro se han dado a la tarea de buscar nuevos productos y servicios para los receptores de remesas, para fomentar la cultura del ahorro.

“Queremos hacer más accesibles los servicios financieros a este segmento desatendido de personas, para que puedan crecer en sus actividades y al mismo tiempo generar un mercado potencial de clientes para nuestros productos y servicios, especialmente préstamos”, señaló Granja.

En tanto, Banco Lafise brinda distintos mecanismos u opciones para que quienes reciben remesas, como la “cuenta fácil”, que permite al beneficiario recibir su dinero y utilizarlo automáticamente a través de una tarjeta de debito.

Los receptores

En un artículo de opinión publicado en El Nuevo Diario, el Gerente General de Banpro, Luis Rivas, precisó que en Nicaragua, 8 de cada 10 destinarios de remesas son mujeres, que 9 de cada 10 beneficiarios están en edad de trabajar, pero 43% no obtiene otro ingreso más que el envío de dinero de sus familiares en el exterior.

Rivas explicó que esos resultados se obtuvieron a través de una encuesta que se efectuó entre 2011 y 2012 a 10,000 receptores de remesas. El estudio lo impulsaron el Banpro y la Organización Internacional de la Migración, con el apoyo técnico de Diálogo Interamericano.

Para Rivas, la situación de las remesas representa en Nicaragua “grandes retos y oportunidades” tanto para el sector privado como para el público.

“Desde el sector privado es necesario educar a los que reciben remesas para incorporarlos al sistema bancario y fomentar entre ellos una cultura de ahorro y de inversión. Habrá que mejorarles el servicio brindado, aumentándoles los puntos de atención donde reciban sus remesas y creando nuevos productos que les permitan transformarlas en transacciones rápidas y baratas”, dijo Rivas.

En el caso del sector público, afirmó que también será “importante” que coordine “campañas de educación financiera, para evitar esfuerzos aislados y duplicidades”.

“Se deben crear sistemas de entrenamiento para que los destinatarios de remesas, en vez de estar ociosos, reciban adiestramiento y se puedan incorporar a actividades que les permitan reemplazar las remesas con otros ingresos, en caso de que estas se vean interrumpidas o lleguen al final de su ciclo”, manifestó.

En 2011 el Banpro procesó el 18% del total de remesas que entraron a Nicaragua, lo que representó dos tercios de todo lo tramitado en el sistema bancario.

Seguridad

Los gerentes del sistema bancario local coincidieron en que administrar las remesas en esas instituciones da mayor seguridad al dinero.

En el caso del Banpro, la capacitación brindada a 10,000 receptores de remesas produjo que un segmento de esas personas abriera cuentas de ahorro que en conjunto suman US$460,000.