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Los costos de producción de las empresas de zonas francas nicaragüenses podrían incrementarse hasta en 40% en caso de que Estados Unidos no prorrogue el TPL o Nivel de Preferencia Arancelaria, declaró Dean García, Director Ejecutivo de la Asociación Nicaragüense de la Industria Textil y Confección, Anitec.

Ese beneficio expirará el 31 de diciembre de 2014 y el Gobierno y empresarios nicaragüenses cabildean para que Washington extienda ese beneficio por 10 años, lo que permitirá a las compañías textileras de este país a seguir vendiendo a Estados Unidos prendas de vestir fabricadas con materia prima de países que no forman parte del Tratado de Libre Comercio DR-Cafta.

García indicó que de suspenderse el TPL, las empresas del área textil con presencia en Nicaragua sufrirían un incremento de entre un 30 y 40% en sus costos de producción, lo que afectaría los empleos y las exportaciones.

El sector textil-confección sigue siendo el más importante para la industria de zonas francas de Nicaragua, ya que aporta el 63% de las exportaciones, que el año pasado sumaron US$2,377 millones.

En 2012 Nicaragua exportó US$360 millones en blusas y camisas, US$216.9 millones en camisetas interiores, US$257.3 millones en pantalones y short, y US$55.7 millones en suéteres, entre otros productos, según información oficial.

Con la firma del DR-Cafta, Estados Unidos otorgó a Nicaragua el TPL, que permite exportar libre de impuestos, prendas de vestir elaboradas con hilados y tejidos de terceros países, por un volumen máximo anual de cien millones de metros cuadrados.

“Estamos realizando la gestión para lograr la extensión (del TPL)” y el tema ya está en el Congreso de Estados Unidos, dijo García.

La ampliación de este beneficio permitirá a Nicaragua seguir comprando materia prima fuera de la región DR-Cafta y seguir exportando a Estados Unidos.

A la espera de un resultado también están reconocidas empresas internacionales que elaboran en Nicaragua exclusivas prendas de vestir, sostuvo Álvaro Baltodano, Secretario Técnico de la Comisión Nacional de Zonas Francas y delegado presidencial para las inversiones.

El DR-Cafta

Los ingresos del sector textil-confección se han duplicado desde que entró en vigor el DR-Cafta, pero algunas voces critican el hecho de que los TPL se otorgaron para dar tiempo a Nicaragua para producir su propia materia prima, algo que no ha ocurrido.

Dean García manifestó que el país no desarrolló su industria de producción de tejidos e hilados por la crisis económica mundial de 2008 y 2009, que afectó las exportaciones.

En esos años, muchas empresas de zonas francas cerraron operaciones, entre ellas la estadounidense Cone Denim, que invirtió US$100 millones para la producción de tela para jeans.