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A largo plazo, Centroamérica podría ganar hasta 2.6 billones de euros a través del Acuerdo de Asociación con la Unión Europea, pero para ello los exportadores tendrán que cumplir con una serie de requisitos de calidad, dice el jefe de la delegación de la Unión Europea para Centroamérica y Panamá, el español Javier Sandomingo.

¿Cómo cambiarán las relaciones comerciales entre Centroamérica y la Unión Europea con la entrada en vigor del AdA?

La entrada en vigor del AdA cambiará significativamente las relaciones comerciales entre Centroamérica y la Unión Europea. Hasta la fecha, estas se basaban en un sistema unilateral de preferencias que la Unión Europea otorgaba a los países en desarrollo (GSP+). Muchos productos de Centroamérica entraban con ventajas arancelarias al mercado de la Unión Europea bajo este sistema, pero los productos sensibles para la Unión Europea estaban totalmente excluidos (tales como carne o azúcar). Además, este sistema, siendo unilateral, no garantizaba el acceso permanente al mercado de la Unión Europea. De hecho, la Unión Europea acaba de reformar profundamente el GSP y muchos países que antes se beneficiaban de preferencias arancelarias, ahora quedarán fuera del sistema por haber sido clasificados como países de renta media alta (la mayoría de los países de América Latina, y en la región centroamericana, Costa Rica y Panamá).

El AdA garantiza el acceso permanente al mercado de la Unión Europea, bajo las condiciones pactadas entre las partes, que incluso van más allá que las preferencias del GSP+. Además, contiene reglas que facilitan el comercio entre las dos regiones en áreas como medidas sanitarias o estándares técnicos que muchas veces constituyen barreras más onerosas que los aranceles. El AdA abre una nueva etapa, estableciendo una relación entre socios a largo plazo, con sus propias instituciones, que se reunirán periódicamente en varios niveles (desde ministros hasta técnicos de comercio), para discutir la implementación del Acuerdo. Esto nos brindará la oportunidad de resolver problemas que puedan surgir e introducir mejoras en el texto de la parte comercial, adaptándose así a las necesidades del comercio, siempre de común acuerdo entre las partes. Otro aspecto a tomar en cuenta es que ahora, con la entrada en vigor del pilar comercial, Europa va a percibir a Centroamérica como a una región integrada, ya que hemos concluido el acuerdo entre dos regiones. Por ejemplo, cuando un producto de la región vaya a entrar al mercado Europeo, las aduanas de la Unión Europea lo tratarán como producto centroamericano, sin distinguir entre los países de la región.

¿En qué se diferencia comercialmente el AdA de los TLC?

La diferencia principal entre el AdA y los TLC consiste en que el AdA es un acuerdo que abarca todos los aspectos de nuestras relaciones birregionales: diálogo político, cooperación y comercio; mientras que los TLC solo se concentran en el comercio. La ventaja de tener un acuerdo con tres pilares es la vinculación entre ellos, permitiendo así una mayor coherencia entre los distintos aspectos de nuestras relaciones.

Por ejemplo, la parte comercial contiene unos compromisos en materia de unión aduanera centroamericana y el pilar de cooperación ofrece las herramientas de apoyo para que la región pueda cumplir y avanzar hacia mayores niveles de integración económica. Un acuerdo de asociación es el máximo nivel de compromiso que la Unión Europea ofrece en sus relaciones con países terceros (sin contar los países candidatos a formar parte del bloque europeo).

¿Cuáles son los retos de Centroamérica en cuanto a la calidad de sus productos?

Centroamérica aún enfrenta muchos retos en cuanto a la calidad de sus productos. No obstante, en los últimos años han mejorado mucho y se están logrando colocar en el mercado europeo, cumpliendo con las normas de calidad que exige la Unión Europea.

Cumplir con algunos requisitos y normas de la Unión Europea conlleva esfuerzo e inversión, tanto por parte de las autoridades del país exportador, como de los productores. El país exportador o las autoridades competentes tienen que asegurar que exista una infraestructura de calidad eficiente, que comprenda laboratorios acreditados y un sistema de controles suficientes para asegurar que los productos destinados a la exportación cumplen con los estándares de calidad. Por ejemplo, en el caso de frutas y verduras, hay que controlar el nivel de residuos de pesticidas para asegurar que no sobrepasan los niveles permitidos en la Unión Europea.

En el caso de carne bovina, se debe controlar los niveles de residuos de medicamentos. El productor tiene que ajustarse a las exigencias que piden los mercados en general y el europeo es uno de los más exigentes y por ello, exportar requiere una inversión considerable. Los productos de origen animal son los más difíciles de exportar por la complejidad del control de calidad de los mismos. No obstante, Centroamérica ya está exportando con éxito algunos productos de origen animal a la Unión Europea, tales como camarón, pescado y miel, así que ya hay un camino recorrido y lecciones aprendidas que pueden trasladarse a otros productos de origen animal que se quieran exportar.

¿Cuáles son los productos que más demandará la Unión Europea de Centroamérica?

Existen grandes oportunidades en cuanto a productos agrícolas de calidad. La Unión Europea es el mayor importador mundial de productos agrarios y un 70% de estos proceden de los países en desarrollo. La región Centroamericana, beneficiándose de preferencias arancelarias bajo el GSP+, ya venía colocando con éxito en el mercado europeo productos como el café, frutas tropicales, cacao, miel, jugos de frutas, camarones y maní. En el sector de alimentos, existe una demanda creciente para productos orgánicos y de comercio justo, así como productos procesados (como pulpas de frutas o jaleas). Pero Europa demanda no solo productos agrícolas.

El caso de Costa Rica puede demostrar que la región tiene potencial para exportar también productos industriales con alto valor agregado, tales como instrumentos médicos o microprocesadores. Para ello es necesario atraer inversiones de empresas extranjeras. Ciertamente, el hecho de tener acceso a dos mercados tan importantes como el de la Unión Europea y el de los Estados Unidos es un atractivo que puede convencer a las empresas a establecer su producción en la región centroamericana.

¿Y qué le interesa a la Unión Europea vender a Centroamérica?

La Unión Europea está interesada en colocar en la región centroamericana sobre todo productos industriales, tales como vehículos, maquinaria, farmacéuticos, productos agroquímicos. Pero también alimentos y bebidas, tales como jamones curados, quesos, vinos, aceitunas o aceite de oliva. Además, cosméticos y perfumes es un segmento de interés para la Unión Europea.

La Unión Europea también tiene un gran interés en cuanto a servicios en sectores tales como transporte, telecomunicaciones, seguros y servicios financieros.

¿El AdA será aprovechado principalmente por las grandes empresas o las Pymes centroamericanas podrán beneficiarse?

Según un estudio de impacto encargado por la Unión Europea antes de concluir las negociaciones, el AdA puede resultar en importantes beneficios económicos y sociales en América Central, ya que las ganancias en el ingreso nacional para Centroamérica en su conjunto pueden alcanzar hasta 2.6 billones de euros a largo plazo. El reto es que estas ganancias sean bien distribuidas, que beneficien al máximo número posible de empresas.

En este sentido, es nuestro objetivo que las Pymes se beneficien en el mayor grado posible de las oportunidades que ofrece el AdA. Es cierto que en el caso de algunos productos serán sobre todo grandes empresas las que se beneficiarán, si pensamos en productos como azúcar o ron. No obstante, existen oportunidades en otros sectores en las cuales la mayoría de empresas son Pymes. Se puede citar un ejemplo de la miel, café o cacao, que provienen de cooperativas de pequeños y medianos productores y ciertamente se verán beneficiadas con el AdA. Para potenciar el impacto positivo para Pymes, la Unión Europea desde hace varios años está apoyando proyectos de inserción de Pymes en las cadenas de valor, programas de capacitaciones o participación de Pymes en ferias internacionales.

Como ejemplo puedo mencionar el programa que inauguramos recientemente “Promoción de la Equidad de Género en las Cadenas de Valor para el Desarrollo Exportador de Nicaragua”, que implementan nuestros socios de Apen, entre otros.