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El primer shock de la crisis económica mundial sobre la economía nicaragüense en 2009 será una disminución del volumen de las exportaciones y del ingreso neto que dejan las empresas de zona franca en el país, que son la base del anémico crecimiento económico de Nicaragua, que en este año se ubica entre el uno y el dos por ciento, afirmó el doctor en economía Néstor Avendaño.

El shock afectará a la economía de Nicaragua sobre la base de un leve crecimiento del 0.9 por ciento de las exportaciones del país, lo que se registró en el período entre enero y septiembre de 2008, con respecto al mismo período en 2007.

Avendaño destaca, sin embargo, que el valor total de las exportaciones se incrementó en un 35 por ciento hasta alcanzar un total de un mil 285 millones de dólares, pero según él ese crecimiento antes bien se puede revertir, afectando aún más la economía nacional.

En ese sentido explicó que reorientar el comercio exterior no es una tarea de corto plazo, ni existe la posibilidad de colocar en ese plazo parte de nuestras exportaciones en el mercado centroamericano, porque todos los países del istmo enfrentan el mismo problema: la desaceleración del crecimiento económico de los Estados Unidos.

El menor volumen de bienes exportados por Nicaragua, señala Avendaño, provocará la desaceleración del escaso crecimiento económico y, por consiguiente, se elevará la tasa de desempleo abierto, que en este año se aproxima al 12.5 por ciento de la población económicamente activa.

De acuerdo con el economista, el segundo shock externo, sin duda alguna, es la disminución o la caída del monto de las remesas familiares, lo cual impactará en el consumo de las familias.

Cabe mencionar que 4 de cada 10 familias nicaragüenses son receptoras de remesas, el 60 por ciento de las remesas proviene de los Estados Unidos y el 93 por ciento de las remesas financian el consumo de las familias que las reciben.

Adicionalmente, la tasa de inflación será de dos dígitos, pero menor a la de este año, por el comportamiento alcista de los precios internacionales de las materias primas resultante de la expectativa de una creciente debilidad del dólar estadounidense, que será evidente después del salvataje financiero de 700 mil millones de dólares.

Menor crecimiento económico
En resumen, dice el doctor en economía, en el año 2009 Nicaragua registrará un menor crecimiento del volumen de las exportaciones de bienes domésticos, un menor ingreso neto de las exportaciones de las empresas de zona franca, una caída de su anémico desempeño económico, una creciente tasa de desempleo, una posible caída del monto de las remesas, una desaceleración o una reducción del consumo privado y una presión inflacionaria de al menos de dos dígitos, pero inferior a la del año actual.

Avendaño destaca que para enfrentar la crisis el gobierno de Nicaragua debería eliminar la subejecución de la inversión pública; apoyar la inversión privada, especialmente con el anunciado programa de construcción de viviendas de interés social; no debe consumar el aumento de los impuestos que provendrán de la próxima reforma tributaria anunciada desde el año pasado.

Antes bien, el economista considera que el gobierno debe capitalizar al Banco de Fomento “Produzcamos”, para entregar crédito y tecnología a los campesinos --a fin de incrementar los rendimientos agropecuarios-- y a las micro y pequeñas empresas en las zonas urbanas.

Por otra parte, debe desarrollar el Proyecto “Hambre Cero”, mejorar y ampliar la infraestructura económica --para reducir los costos de producción--; además de priorizar el gasto de educación primaria y de la educación técnica en el presupuesto nacional --con el propósito de elevar la productividad laboral--.

En momento de crisis es conveniente elevar la competitividad de las empresas nicaragüenses, con el fin de prepararlas apropiadamente cuando se reactive la economía mundial.

Recordó que la crisis económica mundial afectará a todos los países del mundo por su carácter globalizante y, por supuesto, principalmente a los países que mantienen una estrecha relación económica, comercial y financiera con los Estados Unidos, entre los cuales se destacan cada una de las naciones centroamericanas, junto con México.