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Desde hace muchos años, Costa Rica es un país autosuficiente en la producción de leche, con un consumo per cápita de 199 litros por año, aseguró Jorge Manuel González, Presidente de la Cámara Nacional de Productores de Leche de Costa Rica.

González, quien recientemente participó en el V Congreso Centroamericano y XII Congreso Nicaragüense del Sector Lácteo, precisó que en su país protegen el mercado y evitan la competencia desleal entre sus productores.

¿Cuál es la situación del sector lácteo en Costa Rica?

Por nuestra calidad, creemos que podemos competir en cualquier país del mundo, se ha hecho un gran proceso a través de muchos años de ir tecnificando, cada vez más, a los productores y el 100% de la leche se recibe fría y cada uno de los productores tiene sus tanques de enfriamiento y los hatos se han ido mejorando.

El hato nacional de producción de leche se ha reducido, y la producción se ha mantenido porque la genética se ha ido mejorando, entonces eso ha hecho que las vacas sean mejores productoras, entonces el productor necesita menos ganado para producir eficientemente.

Tenemos problemas en los precios internacionales de los granos, maíz, soya, trigo, es alrededor del 42% ó 50% de los costos de nuestra producción.

A nivel centroamericano creo que se ha hecho un gran esfuerzo a través de la Fecalac (Federación Centroamericana del Sector Lácteo), por irnos uniendo cada vez y ayudarnos unos a otros con los que están más tecnificados.

Hemos aprendido mucho de Nicaragua, Honduras, Guatemala, El Salvador, Panamá, y ellos de nosotros, que somos una producción lechera de más de 110 años que tiene Costa Rica.

¿Qué tipo de tecnologías están utilizando?

Se ha ido mejorando la genética, se importaban hace muchos años toros de Inglaterra, de Estados Unidos, ahora de Holanda, Francia, en la parte de leche, y de otros países de Suramérica, para la carne.

Paralelo a eso tenemos la Cooperativa de Leche Dos Pinos, que tiene como 60 años de brindar asistencia técnica a los productores, que consistía en tener una calidad de leche muy buena, todo eso nos ha ayudado a mejorar las pasturas, la infraestructura en las fincas, acorde a tener productores de un nivel.

En lo que concierne a la regulación del sistema de salud del hato, así como la calidad de leche debe cuidarse en sistemas controlados, es decir tener una sala de ordeño pequeñita, que tenga piso de cemento, cerrada, que no entren moscas, que esté limpio, que tengan desinfectante para tener buena leche.

¿Cuál es el estado de la infraestructura productiva?

El Estado costarricense a través de la historia ha sido progresista fijándose en la productividad de hace mucho tiempo. Teníamos el Instituto Costarricense de Electricidad que se preocupó por llevar la electricidad a todos los rincones del país.

Todavía en caminos, yo calculo que tenemos un pequeño porcentaje que no llega a los productores o zonas de producción. Los costos de producción nuestros son muy altos y esto nos ha llevado, a mejorar cada año la genética para tener más altas producciones, para esto damos al ganador una alimentación a base de granos.

Hay que seguir creciendo y ser muy eficientes como productores para poder tener una rentabilidad baja.

¿Con qué mercados están teniendo problemas?

En la región centroamericana hay libre comercio para todo lo que es lácteo, mientras sea leche producida en cada uno de los países de la región, si ya empezamos a triangular ahí sí cambian las cosas.

Si viene mucha leche de un tercer país a Centroamérica, entonces nosotros nos preocupamos por defender al productor centroamericano.

En Costa Rica tenemos una mano de obra más cara que el resto de los países, eso nos hace menos competitivos, lo que compensamos con la calidad de los productos.

¿Cuál es el reto en el aspecto comercial regional?

Debemos cuidar la salud de nuestro hato, enfermedades como la brucelosis, la tuberculosis, tenemos que regularlas mucho.

Mejorar la genética es clave. Vemos países como el de ustedes (Nicaragua) grandes áreas que tienen para producir leche, pero hay que mejorar la genética, o más bien, quedarse en un (ganadería de) doble propósito con animales que no haya que cuidar mucho.

Debemos ser transparentes en el tráfico entre países, ayudarnos a cuidar ese intracomercio que no sabe uno por cuál frontera está entrando. Hay que cuidarse del contrabando porque no sabemos que si es ganado libre de enfermedades, recordemos que nosotros vendemos salud porque la leche es salud.

En esta globalización hay tantos Tratados de Libre Comercio y se necesita una organización fuerte que represente a los productores.

¿Qué necesita el sector lechero de Centroamérica?

Primero, la mayoría de los hatos son de doble propósito, tenemos que ir tecnificando al productor, irle dando herramientas para tener mejores potreros y pasturas, que se ordene para darle un mejor confort a los animales, que los potreros tengan sombra para que el ganado no esté estresado.

Llevar controles sanitarios, ser muy conscientes en llevar registros de leche para saber cuánto le produce una vaca, cuándo la inseminó, cuándo va a parir. Debemos ordenarnos para tener un producto de mejor calidad, tenemos que ver, qué nos conviene si hacer queso o productos de mayor valor agregado.

Tiene que ser un trabajo entre la industria y los productores de leche, pero integrar al Estado en sus políticas y a la academia. La parte educativa es muy importante.

Debemos educar al productor, que haga mejoras en su finca, que sea más eficiente, que tenga una estructura distinta para producir leche, como región vamos a ser más fuertes.

Debemos ver si las razas que tenemos son las más adecuadas para producir leche. Yo le veo un potencial muy grande en Centroamérica.

 

¿Quién es?

Jorge Manuel González es abogado de profesión, pero se considera “lechero de corazón”. Es parte de la tercera generación de su familia que se dedica a la producción lechera.

La finca familiar está ubicada en la provincia de Varablanca en Heredia, Costa Rica, donde ordeñan cerca de 250 animales.

Hace cuatro años fue presidente de la Federación Centroamericana del Sector Lácteo, Fecalac, y desde hace cinco es el presidente de la Cámara Nacional de Productores de Leche.