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La gran dependencia de la maquila del vestuario y el bajo nivel educativo de la fuerza laboral en Centroamérica, impiden aprovechar mejor las oportunidades que ofrece el Tratado de Libre Comercio entre Estados Unidos, Centroamérica y República Dominicana (Cafta, por sus siglas en inglés), informó el Banco Centroamericano de Integración Económica, BCIE.

En una videoconferencia de prensa ofrecida desde Honduras a periodistas de Centroamérica, el economista jefe del BCIE, Pablo Rodas Martini, señaló que a excepción de Costa Rica, el resto de países del istmo deben trabajar en diversificar más los productos de exportación a Estados Unidos e implementar programas de capacitación a través de la escuelas técnicas para mejorar el nivel educativo de la fuerza laboral.

En el tema de la dependencia de la maquila del vestuario, el funcionario del BCIE mencionó que para Honduras esa industria representa el 65.6 por ciento de las exportaciones a Estados Unidos, mientras que para Nicaragua es el 60.2 por ciento; el 72.7 por ciento para El Salvador y el 47.9 por ciento para Guatemala.

Aseguró que República Dominicana ya comenzó a diversificar las exportaciones y que la maquila del vestuario representa ahora el 26.9 por ciento.

Rodas dijo que aunque en Costa Rica aún no se logra la implementación del Cafta, está en mejor posición para exportar a Estados Unidos por la diversificación de sus productos exportables y que la maquila sólo representa el 10.8 por ciento.

El economista jefe del BCIE indicó que la región tiene un potencial exportador en la agricultura y la agroindustria, sectores que debería potenciarse más para exportar al mercado Cafta.

Asimismo, señaló que la maquila no es que sea mala, sino que la dependencia de este rubro es muy alta, mientras existen otras áreas que están poco aprovechadas y en las que esta industria tiene mayores beneficios.

Entre ellas mencionó las partes para automóviles, como los arneses eléctricos, que ya han comenzado a exportar países como Nicaragua y El Salvador y que permite alcanzar una mano de obra más tecnificada.

Rodas llamó a este tipo de inversiones “la industria del ensamblaje o maquila electrónica”, en la que están también otras partes para vehículos y que según el economista representa el siguiente peldaño en la “escalera de ventajas comparativas” para la región.

Explicó que las exportaciones a Estados Unidos han seguido creciendo, pero que han crecido más las importaciones, producto de los problemas que mencionó.

Elevar nivel educativo
Rodas señaló que debería de haber programas especiales de las instituciones de educación técnica de los países del área, para elevar el nivel educativo de los trabajadores centroamericanos y ayudar a potenciar el Cafta.

Además de resultar un pegón para incrementar sustancialmente las exportaciones, el economista indicó que el bajo nivel educativo también impide la llegada de un mayor flujo de inversión extranjera.

En este campo también sobresale Costa Rica, que por esta razón es el mayor receptor de inversión extranjera del área.

Según el informe presentado por Rodas, el nivel de trabajadores sin ningún tipo de estudios de la fuerza laboral de Guatemala es más de la mitad de esa población, mientras en Nicaragua ronda el 45 por ciento. En Costa Rica, en cambio, la tasa es cerca del 5 por ciento.

El funcionario del BCIE afirmó que Estados Unidos es un gran consumidor de los productos centroamericanos y que podríamos estarle vendiendo mucho más de lo que ya le exportamos, pero se tiene que trabajar en esos dos factores que impiden impulsar más el tratado comercial.

Crisis impacta la maquila
Aparte de eso, el economista jefe del BCIE señaló que la crisis financiera de Estados Unidos ya está afectando precisamente a la maquila, la cual ha comenzado a descender en las ventas al país norteamericano por la baja en la capacidad de consumo en esa nación.

Sin embargo, dijo que los centroamericanos no debemos quedarnos de brazos cruzados y que debemos ser más ingeniosos para determinar en qué tenemos mayor potencial para exportar.

Agregó que aún en las crisis económicas las sociedades necesitan seguirse alimentando, y que por esa razón Centroamérica podía seguirle vendiendo alimentos a Estados Unidos, pero que los ciudadanos de ese país le dan preferencia a la comida, más que al vestuario.

“Hay algunos rubros que pueden resultar afectados, pero no todos, y el Cafta nos obliga a ser más creativos”, apuntó Rodas.