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“No pueden haber empresas exitosas en economías fracasadas”, es una frase de don Carlos Pellas, que Ian Coronel Kinloch hace suya al frente de la Gerencia de Turismo de la Fundación Centro Empresarial Pellas, para dar mayor impulso a este sector.

En la búsqueda por aportar al crecimiento del sector turístico de Nicaragua, recientemente la Fundación Pellas firmó una alianza con el Instituto de Turismo, Intur, para brindar acompañamiento, asistencia técnica y capacitaciones a unas 350 empresas turísticas del norte de Nicaragua.

En esta entrevista, Ian Coronel Kinloch cuenta que desde su fundación hace seis años, la Gerencia de Turismo del Grupo Pellas ha ejecutado diferentes proyectos en beneficio de este sector, como el de la Ruta del Triángulo del Sur, que logró elevar en un 42% la categoría de unas 500 empresas, incrementar sus ingresos en un 30% y certificar a más de 1,300 personas.

¿En qué consiste el nuevo proyecto que emprenderá la Fundación Pellas?

Hace aproximadamente unos seis meses el Intur nos buscó para que tratáramos de crear una alianza que permitiera unir sinergias positivas en el desarrollo del turismo en Nicaragua. Hace dos meses firmamos un convenio donde están representados el Intur, el Centro Empresarial Pellas --como socio de desarrollo-- y las Cámaras de Turismo, esto con fondos del Gran Ducado de Luxemburgo (US$250,000 en total). La importancia de esto, más que impacto inmediato, es la oportunidad que abre el Estado de darle oportunidad a agentes externos de poder operativizar de una mejor manera el trabajo que ellos han venido haciendo y abrir la puerta para quitarnos esos recelos que existen, esa desconfianza que ha existido entre el Estado y la empresa privada, y nos permite aunar esfuerzos en pro del turismo; esa es la parte medular.

¿De qué se trata el proyecto?, ¿cuáles son sus metas y objetivos?

Tenemos dos proyectos pequeños que están en la Ruta del Café que son fases pilotos que estamos trabajando con Intur y las Cámaras. Uno es un programa de asistencia técnica donde vamos a trabajar con 350 Mypimes, de las cuales vamos a escoger 200; a 100 se les van a hacer planes de mejora para que en un futuro estas empresas vayan mejorando su calidad y que el Estado vaya buscando mecanismos para ayudarles económicamente para que mejoren sus oportunidades. Y las otras 100 van a hacer sus planes de negocios para acercarlos a fondos de la banca formal; o sea, nosotros vamos a hacer sus planes de negocios, ir llenando los requisitos que suscitan los bancos y acercarlos a los servicios financieros para que mejoren también su calidad.

¿Por qué escogieron el norte del país para desarrollar este proyecto?

Internamente como Fundación venimos en un proceso de maduración de una reconversión también interna. Estamos creando nuestras estrategias y hemos visto que el sur es muy importante para nosotros, pero se nos ha pedido que extendamos nuestros conocimientos, nuestra metodología y nuestra experiencia que tuvimos tan exitosamente, del sur al norte. ¿Y por qué al norte en este momento?, porque ya cuenta con una ruta estructurada que se llama Ruta del Café, que está en la segunda fase con fondos de Luxemburgo, administrada por el Intur. Entonces, la plataforma ya está ahí y lo que nosotros vamos a insertar es nuestro conocimiento y nuestra metodología, en dos aspectos. Uno, el acompañamiento técnico empresarial con estas 350 empresas, y un componente que es para la validación de productos turísticos, ahí intervienen todas las Cámaras de Turismo, son cuatro propuestas de circuitos turísticos, uno que se llama naturalmente Café, que lo hace Cantur (Cámara Nacional de Turismo); el otro se llama Nicaragua Campesina; el otro es Excelencia Norteña, y Norte Verde que lo hace Canatur (Cámara de Turismo de la Pequeña y Mediana Empresa).

¿Actualmente cómo valora la situación del turismo a nivel nacional?

Hay mucho por hacer. Son pasos que se tienen que ir dando poco a poco porque el turismo es un tema que evoluciona constantemente y lo que se trata ahora en la segunda fase de la Ruta del Café es seguir apoyando a los empresarios, pero empezar a buscar mercados, empezar a tocar el tema de promoción turística, comercialización, nichos de mercado, ir como especializando nuestros productos y en búsqueda de unos mercados receptivos...

¿En ese sentido, qué tanta evolución considera que se ha visto en el turismo en la última década?

El turismo ha venido evolucionando desde el inicio de los mochileros que son los primeros que visitan los destinos poco conocidos, ellos van abriendo brecha, pero es el que tiene una conceptualización del destino de bajo impacto, de interacción de las personas que viven en la zona. Hay otro concepto de viaje. Indudablemente el sol y playa que es lo que más mueve al turismo en el mundo ya está muy presente en Nicaragua y la tarea nuestra es diversificar la oferta...

¿Cómo está el turismo en cuanto al desarrollo de infraestructura turística?

Tenemos debilidades en cuanto a la escala superior de la oferta. Tenemos una masa muy grande de oferta turística no clasificada. Necesitamos hacer un esfuerzo enorme y el empresario tiene que entender que tienen que dar un salto inmediato superior. Tenemos que consolidar nuestra oferta entre dos y tres estrellas a mediano plazo y a la largo plazo tenemos que apostar por tres, cuatro y cinco estrellas como forma de poder ser competitivo.

 

¿Quién es?

Ian Coronel Kinloch cuenta con una Maestría especializada en Turismo y posee una trayectoria de más de 20 años en el sector turístico en Nicaragua.

Fue asesor, director de Servicios y Protección al Turista, así como secretario general del Instituto Nicaragüense de Turismo, Intur.

Actualmente trabaja en el sector privado a cargo de la Gerencia de Turismo de la Fundación Pellas.