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En el campo de la arquitectura muy poco se habla de habilitación de barrios, pero este tema fue la bandera que la venezolana Isabel Pocaterra, utilizó para ganar la primera edición de los premios Holcim Awards.

El tema es vinculante a los barrios densamente poblados donde se hace un trabajo de mejoras para regresar sus espacios a los pobladores.

Según Pocaterra, no se quiere cambiar un barrio, se trata de mejorar para brindar mejores condiciones de vida.

¿En qué consistió el proyecto?

Este proyecto buscaba lograr la integración de los asentamientos informales con la ciudad formal a nivel de los servicios, es decir, dotar a estos barrios de equipamiento urbano, viabilidad, vías peatonales y de servicios de drenaje, lograr estructurar una red de servicios organizada tratando de afectar el menor número de viviendas porque son asentamientos que tienen 40 años de habitar y por lo tanto ya no es concebible sacarlos de ese lugar, desalojarlos o llevarlos a otro lugar.

En Managua donde tenemos barrios altamente poblados, ¿se podría aplicar la misma técnica que se utilizó en el proyecto?

El 50% de nuestra población habita en estos asentamientos informales y están en el centro de la ciudad, por lo tanto no podemos contemplar borrarlos ni ignorarlos, sino tratar de integrarlos a la ciudad a nivel de los servicios.

Hay otra política que trata la parte de la vivienda y se dieron cuenta que generando esta estructuración en los servicios se lograba una habilitación bastante buena y nosotros además teníamos el adéndum de las pendientes, tenemos el 60% de pendientes en esos territorios lo que hacía que la ejecución de los servicios y la viabilidad fuera difícil sobre todo pensando en que vamos a mantener las viviendas allí.

Es un proyecto aplicable en todas partes del mundo, es una problemática que se puede aplicar en muchos países.

¿La recuperación de los espacios públicos es tarea pendiente en estas poblaciones?

Es importante, en realidad aquí no era recuperación de los espacios públicos, sino la dotación de esos espacios los cuales no tenían. Estas poblaciones era una masa homogénea de pequeñas viviendas con muchísimos problemas de insalubridad, de accesibilidad y se aprovechó el hecho de rehabilitar las vías peatonales para convertirlos en pasajes bastante interesantes que tenían pequeños resquicios de espacios públicos, lugares de encuentro, además de acceder a las viviendas que están en la parte más alta.

Nos dimos cuenta que a medida que nos alejábamos de las vías principales la calidad de las viviendas iba disminuyendo porque se les dificultaba el acceso a esa zona.

¿Se trata de mejorar más que de volver a construir?

Para mejorar implicaba construir, es decir, dotarlos de una serie de equipamientos y de espacios públicos que tiene la ciudad formal.

¿El sector gubernamental qué papel debe jugar?

Ellos en este caso eran los protagonistas, en realidad lideraron el plan nosotros solo fuimos un brazo ejecutor del proyecto y eso fue un plan bien diseñado, hoy en día, diez años después considero es uno de los planes más completos que buscan ser justos con esas comunidades que han sido olvidadas durante tanto tiempo.

Esas ciudades crecen y se reproducen a una velocidad mucho mayor que las ciudades formal, y si no tomamos medidas creo que nos van a abrazas y van a tomar la ciudad formal por completo.

¿Cuál es el ideal de planificación en una ciudad?

Ordenar y estructurar los servicios el ideal de planificación sería que se trazaran las vías y los servicios corrieran por esas vías, y luego se generaran las viviendas y equipamientos, pero la naturaleza humana funciona al revés, es decir, la gente se va asentando donde puede y después nos toca llevarle los servicios allí.

Deberíamos tomar conciencia de que habilitar es una manera, pero no es la única, no podemos limitarnos a habilitar lo que ya está hecho un desastre, sino que podemos habilitar lo que ya no podemos borrar o eliminar, pero hay que hacer vivienda nueva y planificada a la vez para poder solucionar el problema a un corto plazo.

¿Qué impacto tiene en la economía de un país llevar este tipo de soluciones a personas que viven en este tipo de lugares?

El proyecto coincidió con el primer concurso de Holcim Award y nos dimos cuenta que cumplíamos con los parámetros y expectativas, pero estamos hablando de rehabilitar un ambiente degradado, hablamos de equidad social y era un proyecto que daba importancia a esa parte donde la comunidad estaba tomada en cuenta.

Funcionamos como intérpretes de las necesidades de ellos y tuvimos la ventaja de poder satisfacer sus necesidades en mayor grado.

¿Qué porcentaje del proyecto han alcanzado, según la meta?

Tristemente solo se ha desarrollado el 20%, se habilitaron 35 escaleras y eso implica que se volvieron a construir se normalizó el borde y se dotó todo el tipo de servicios y acueductos, cloacas, drenaje, electricidad, que antes eran vías peligrosas.

¿Cuál es el desafío que tienen las nuevas urbes?

El reto es que no esperemos a llegar a ese grado de deterioro para rehabilitar, debemos hacer ciudades planificadas porque habilitar es mucho más costoso que construir nuevo, lo que pasa es que no podemos olvidarnos que esa gente existe, que está en la mitad de la ciudad y no podemos soñar que las vamos a llevar al interior del país porque los estaríamos sacando de su arraigo.

 

¿Quién es?

La venezolana, Isabel Pocaterra, es arquitecta de profesión y ganadora del oro del I ciclo de Holcim Awards con el “Proyecto de Integración urbana de San Rafael-Unido, Caracas”.

Con 25 años de experiencia forma parte de Proyectos Arqui 5 CA, que junto a otras colegas, ha tenido la oportunidad de trabajarle al sector público y privado de su país, desarrollándose en temas de viviendas de interés social.

La docencia ha sido otros de sus fuertes en el ámbito profesional.