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Uno de los cinco criterios que evalúa la Fundación Holcim para la Construcción Sostenible al evaluar los proyectos postulados en el concurso internacional Holcim Awards es el de “rendimiento económico”.

Ese concurso, cuyo propósito es aportar al desarrollo sostenible en el mundo, se ha realizado en tres ocasiones. Primeramente se realizan premiaciones regionales y posteriormente, premiaciones mundiales. Nicaragua ha participado en ese certamen y, según Dickerson Arévalo, Coordinador del Área de Ventas y Proyectos de Holcim Nicaragua, se ha generado una discusión sobre la importancia de construir sosteniblemente.

 

¿Cuál es la importancia que tiene el criterio de rendimiento económico dentro del concurso Holcim Awards?

En este caso el rendimiento económico es uno de los criterios más importantes. Históricamente se ha entendido la construcción sostenible como algo más costoso. Y nos hemos dado cuenta de que se debe a un tema un poco más pragmático que real. Las personas han utilizado la construcción sostenible para ofrecer un servicio adicional. Nosotros decimos que la construcción sostenible no es un adéndum a la construcción, sino que es algo que debería estar desde el diseño de la obra.

Entonces cuando tomas en cuenta la construcción sostenible desde el concepto inicial, en todas tus obras, a la larga vas a tener una eficiencia en los costos; sin embargo, si a última hora se le agrega algo para que sea “sostenible”, incurres en gastos que no tenías previstos en el diseño original.

Por otro lado, el costo en la construcción sostenible debe ser menor. Si diseñamos una vivienda u oficina y pensamos en todos los aspectos naturales, como sol, viento, agua, probablemente nos ahorremos consumo de aires acondicionados, consumo de agua, y al final del día se obtiene un rendimiento económico que se refleja en la bolsa del usuario de esa obra y en la economía de la ciudad. La ciudad se ve menos afectada por el consumo masivo de recursos que luego nos cuestan más caros. Por ejemplo, qué tanto nos cuesta llevar energía hasta los lugares más lejanos de Managua.

Para nosotros el criterio de rendimiento económico es la pieza fundamental del concurso.

Además de tener en cuenta el costo de la obra, hay que pensar en el costo del mantenimiento. ¿Cuál es el aporte de la construcción sostenible?

Realmente en temas de mantenimientos es igual. Pongamos un ejemplo. Vos decís “voy a poner un techo verde, porque lo vi en una revista y me pareció interesante”, pero tienes que pensar cómo le vas a dar mantenimiento en el futuro. Si formara parte de tu idea desde el diseño, tienes que dejar accesos, escaleras, tienes que regarlo, y no tendrás que hacer obras adicionales para poder darle mantenimiento.

Otro ejemplo. ¿Qué cuesta más, darle mantenimiento a un aire acondicionado o a un jardín? Entonces, si yo ubico un jardín en una zona de entrada de aire y permito que en la casa entre y salga el aire, genero un confort térmico. Bajo la temperatura en el ambiente de la casa. Pero si en lugar de hacerlo pongo un aire acondicionado, hay que pensar en el costo del aire y en el mantenimiento.

Son criterios que se deben tomar en cuenta desde el inicio y, si no se toman en cuenta, se puede incurrir en costos adicionales mayores. En el caso de la construcción sostenible, si se piensa bien y se hace bien, el mantenimiento es menos costoso.

 Según el criterio de rendimiento económico establecido para el concurso, hay que encontrar o proponer modelos innovadores para el financiamiento. ¿Qué tipo de modelos de financiamiento se conocen según la experiencia de los Holcim Awards?

Durante todos los ciclos del concurso, hemos encontrado maneras muy novedosas para financiar proyectos de construcción sostenible. Hay desde financiamiento por parte de empresas privadas, el sector público, alianzas público-privadas, cooperativas; en fin, hay una gran cantidad de modelos de financiamiento. ¿Cuál de ellos ha sido el más exitoso? Realmente cada proyecto tiene su propia vida, de modo que el modelo de financiamiento exitoso es el que se ajuste más al tipo de diseño que se tiene.

La alianza público-privada ha sido uno de los modelos más exitosos que hemos visto cuando hay intervenciones en obras públicas, que brindan un servicio a la sociedad civil.

¿Cómo luchar con la costumbre del asistencialismo en el que se incurre a veces?

El asistencialismo ha sido una pandemia en este tema. Es importante, cuando la obra va a brindarle servicio al público, incorporar personal que conozca de trabajo social o sicología, que conocen muy bien el aspecto antropológico de la persona. A parte de ello es importante hacer talleres e incluir a la población, a través de sus representantes comunales, durante la etapa de proceso de diseño. En ese momento, las personas se apropian y forman parte de la obra. Así se puede lograr hacerlos partícipe de las obras que se van a ejecutar.

Hasta el día de hoy, en los proyectos ganadores del concurso, principalmente en América Latina, eso ha sido muy exitoso.

 ¿De qué manera se pueden economizar recursos durante la construcción de una obra?

En la construcción decimos que a veces hacemos “economía al revés”, porque compramos materiales más baratos, pero al final me sale más caro. Es importante pensar bien la obra. Conceptualizarla bien. Economizar está en tomar en cuenta cambios que se hacen durante la construcción que pueden generar mayores costos.

Durante la ejecución es importante que el sistema constructivo que se haya escogido sea lo más modular posible, para evitar los desperdicios de materiales. Muchas veces queremos hacer un cuarto de tres por tres metros, que es una medida estándar, pero si los materiales no se ajustan a esas medidas, por ejemplo paneles de 1.22 metros, habrá un desperdicio.

Si se tiene un sistema constructivo que ayuda de entrada a modular, se pierde el riesgo de romper o tirar material. Uno dice “es un pedacito”, pero si la lámina cuesta C$1,000, ese pedacito puede costar C$100, y de C$100 en C$100 hablamos de una buena cantidad de plata. Entonces los materiales deben ser lo más ajustado posible a la obra.

 ¿A cuánto asciende la reducción de costos en una obra que toma en cuenta criterios de sostenibilidad en relación con una obra con un sistema tradicional?

Con un sistema tradicional mal utilizado se puede gastar de 40% a 50% más. Con un sistema tradicional bien utilizado se puede tener menor gasto. Sin embargo, con un sistema constructivo que está pensado para ser sostenible, que toma en cuenta la progresividad, versatilidad, temas ambientales, se puede obtener un ahorro importante. Los sistemas constructivos, usados integralmente, permiten ahorros. Por ejemplo, los bloques tienen una familia completa y si se usan como debe ser, se puede llegar a una armonía y ahorrar plata por el desperdicio que se evita.

¿Cuáles han sido los aportes de la construcción sostenible en el mundo?

Creo que hay varios aportes. El concurso en sí premia ideas, más que obras realizadas. Entonces lo que se ha premiado es cambio de pensamiento. Transformación mental. Se genera una discusión de cómo hacer las cosas mejores. Para mí ese es un aporte importantísimo.

Entonces hay toda una serie de información y discusiones que se están generando, y se está generando un cambio de paradigmas.

Después tenemos las obras que se han ejecutado. Un 70% de las obras que han ganado el concurso se están ejecutando. Si estas obras se han llevado a cabo y están pensadas con criterios de sostenibilidad, y obtuvieron un premio, es que están bien pensadas y se está construyendo sosteniblemente.

 ¿En Nicaragua cuál ha sido el aporte?

En Nicaragua ha habido un aporte desde el punto de vista intelectual. Nosotros hemos generado una discusión. Pero también te aseguro que en Nicaragua hay muchas obras construidas con criterios de sostenibilidad. Yo las he visto.

Hay obras que participaron en los Holcim Awards y aunque no ganaron premios han generado una discusión en la comunidad técnica local.

Dickerson Arévalo, Coordinador del Área de Ventas y Proyectos de Holcim Nicaragua, es arquitecto de profesión. Se graduó en el año 2000 en la Universidad Católica, Unica, y ha trabajado mayormente en diseño, gestión y dirección de proyectos.

Desde el 2007 trabaja para Holcim Nicaragua, empresa en la que participó en la creación del sistema constructivo conocido como Holcim Block y modelos de viviendas basados en criterios de sostenibilidad.