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  • EFE

El Gobierno argentino responsabilizó ayer a las empresas de distribución eléctrica, de los cortes de energía que sufren miles de personas por la ola de calor que afecta al centro y al norte del país, y les amenazó con nacionalizarlas “si ellas no pueden prestar el servicio”.

El jefe de Gabinete del Ejecutivo de Cristina Fernández, Jorge Capitanich, se reunió en la Casa de Gobierno con los responsables de Edenor y Edesur, las distribuidoras de energía de Buenos Aires y su área metropolitana, a los que exigió “resolver de manera inmediata” los problemas en el suministro eléctrico.

“Les hemos comunicado de manera enfática que si no son capaces de brindar el servicio correctamente, el Estado está dispuesto a prestarlo de manera directa. No es posible que muchos de los usuarios no tengan respuesta”, explicó Capitanich en una rueda de prensa posterior al encuentro.

Las altas temperaturas que castigan el centro y el norte de Argentina desde hace casi una semana, superiores a los 35 grados centígrados, han elevado el consumo eléctrico en la mayoría de los hogares para combatir el calor, lo que ha generado importantes cortes de luz, muchos de los cuales todavía no se han solucionado.

La ausencia de respuesta de las compañías eléctricas ha motivado numerosas movilizaciones ciudadanas, en protesta por la falta de atención a las reclamaciones presentadas y la escasa velocidad de reacción de los responsables para restablecer el servicio. “Manifestamos nuestra enorme preocupación y enojo porque no es posible que muchos de nuestros usuarios, definitivamente, no tengan respuesta a los problemas emergentes”, afirmó Capitanich, quien ya había advertido en comparecencias anteriores que “la prestación del servicio público lo hacen las empresas”.

“Son ellas las que se deben hacer cargo. Tienen que cumplir el contrato de concesión. No hay que eludir responsabilidades. No aceptamos más excusas”, reiteró.

No hay plazo

El jefe de Gabinete explicó que el Gobierno no ha planteado plazos a las distribuidoras para que se restablezca el servicio, sino que directamente “les dijimos que lo hagan”.

“Vamos a actuar con todo el rigor emanado de la capacidad regulatoria del Estado”, dijo Capitanich, quien advirtió que el Ente Regulador de la Electricidad (ENRE) aplicará las multas correspondientes y los procesos de resarcimiento a los damnificados.

“Pero ellos (las empresas) se tienen que hacer cargo de los inconvenientes que existen en la provisión del servicio”, puntualizó.

El jefe de Gabinete volvió a pedir a Edesur, controlada por la española Endesa, y Edenor, de capitales argentinos, que “no eludan sus responsabilidades para transferirlas al Estado nacional”.

“El Gobierno agregó 10.000 megavatios en los últimos 10 años en la oferta energética, pero las inversiones (en tendido de media y valta tensión) y la comunicación con el público y los usuarios la tienen que hacer las empresas”, remarcó.

La reunión entre Capitanich y los responsables de las compañías eléctricas llegó tras varios días de interpelaciones al Gobierno sobre un problema que se repite cada año con la llegada del verano, y por consiguiente de las altas temperaturas.