•   Ocotal, Nueva Segovia  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Centenas de cortadores tradicionales se desplazan desde los municipios del “corredor seco” de Madriz y Nueva Segovia hacia las zonas cafetaleras de San Juan de Río Coco, Dipilto, San Fernando, Murra y Jalapa para emplearse en la recolecta del grano, el cual ya ha entrado a la fase de maduración general.

Aunque en algunas zonas, como las de Nueva Segovia, la fase general del corte aún no ha llegado porque la maduración se observa tardía, según Emilio Gutiérrez Quintanilla, directivo de la Asociación de Cafetaleros de Nueva Segovia, Asocafens, se teme que esta se presente de una sola vez, si las lluvias continúan.

“Ahí sí tendríamos problemas con la mano de obra, porque no se puede recolectar toda la cosecha al mismo tiempo. No queremos que eso ocurra, aunque vemos que el tiempo (lluvioso) está propiciando una maduración uniforme”, apuntó.

Dijo que por el momento no hay problemas con la disponibilidad de mano de obra, porque se ha visto que está fluyendo normalmente. “Lo que hemos conversado entre productores es que la gente está llegando a las fincas y se mete al corte”, añadió. Hasta el momento se ha recolectado entre un 20% y 25% del café.

Aseguró que están aplicando la misma tabla salarial del año pasado: C$28.00 la lata cortada con comida y alojamiento y C$32.00 a todo costo por parte del obrero. “Estamos tratando de darle mejores condiciones al cortero, un menú de comida, en lo que se pueda, pero higiénica, así como un alojamiento cómodo”, señaló.

De cafetal en cafetal

Luis Enrique Raudales Palacios viajaba desde la comarca Mata de Plátano, del municipio de Macuelizo, hacia Jalapa, 95 kilómetros, para buscar empleo en los cafetales, porque los de su comunidad fueron arrasados por la roya el año pasado.

“Mucha gente está trasladándose a Honduras a cortar café, pero es riesgoso irse allá porque ahí no es seguro. Yo mejor busco otra zona de Nicaragua para mantener mi situación y darle de comer a las cinco personas que dependen de mí”, expuso.

Santos Ponce dijo que en San Juan de Río Coco hay zonas buenas con sus cafetales y otras muy malas que fueron dañadas por la enfermedad. “Normalmente yo me cortaba hasta 8 latas al día, ahora solo llego a 4. Lo están cortando parejo, verde y maduro, eso está quedando pelado”, describió. Agregó que ha visto llegar mucha gente de Ocotal y de otros lugares de Madriz a buscar trabajo, pero en algunos casos se regresan porque no les sale pagando la comida.

El joven Milton Joel Carazo, oriundo de Totogalpa, con su mochila al hombro caminaba hacia Dipilto, a continuar su labor de cortero en varias fincas donde ya lo conocen. “Pero debo ahora buscar primero la finca donde esté bueno. Yo me corto 7 latas, pero en la quincena pasada con mucho esfuerzo apenas llegaba a 4. Soy soltero, pero debo ganar para ayudarle a mi mamá”, indicó.

También Mario Medina, de la comarca El Zapote, jurisdicción de Mozonte, caminaba en compañía de un hijo de 14 años hacia Dipilto, a trabajar en las fincas de los Lovo, donde, según informantes de su lugar, es donde los cafetales están cargados del grano.

“Yo me corto hasta 14 latas, y con la ayuda de mi chavalo, hasta 19, pero ahora me dicen que no permiten en las fincas a menores de 15 años, lo cual no veo justo porque ahorita no hay clases”, se quejó. Manifestó que debe ganar lo suficiente para mantener a 12 personas que conforman su familia.