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Lácteos del Llano, ubicado en Cuapa, en el departamento de Chontales, inició de manera artesanal con el procesamiento diario de 50 galones de leche hasta alcanzar los 400 galones que utiliza en la elaboración de quesillos, cuajadas, quesos ahumados y frescos, mantequilla lavada, entre otros productos. Esta empresa recientemente recibió la visita de la directora de Cooperación para América Latina y el Caribe de la Comisión Europea, Jolita Butkeviciene, quien pudo comprobar el desarrollo de este negocio que elabora 15 derivados de la leche.

Rufino Aragón, propietario de Lácteos Los Llanos, contó a El Nuevo Diario cómo accedió al Programa de Apoyo a la Mejora del Clima de Negocios e Inversiones en Nicaragua, Prameclin, financiado por la UE, y sobre su éxito con el negocio.

¿Cómo ha sido su experiencia con el programa Prameclin de la UE?

El proyecto tuvo una duración de un año. Trabajamos con los productores en el diagnóstico de campo, sensibilizándolos para la transformación de la leche, que es la parte primaria donde el productor tiene que tomar iniciativa de traer o vender una leche de calidad. Tiene que ver desde el lavado de ubre, el manejo de la leche, hasta los antibióticos que no se deben usar, porque no son buenos para el ser humano.

En eso fue que se trabajó con ellos (los productores), que si nos venden con calidad, nosotros (procesadores de leche) producimos con calidad.

Luego nosotros aquí trabajamos con la parte técnica, con apoyo de Producción Más Limpia, en aspectos que tienen que ver con ahorro de agua, ahorro de luz, desechos sólidos y aguas residuales. Yo me siento muy agradecido, en esa parte técnica, el trabajo con los productores y la parte de mejora de los productos, ya que se hicieron pruebas microbiológicas en Managua de antes y después de la calidad de los productos, y mejoramos la calidad hasta en un 25%.

¿Cómo era el negocio antes?

Es que nosotros trabajamos siempre en el campo. Pero cuando comenzamos este proyecto, procesábamos 50 galones de leche de una manera rústica, o muy artesanal. Ahora elaboramos 1,600 litros diarios (400 galones), y hacemos quesillos, cuajadas, cremas, quesos ahumados y frescos, mantequilla lavada, cajetas, dulces de leche, requesón, es decir, unos 15 productos derivados de la leche.

¿A quién le venden sus productos?

Vendemos en el mercado local, como pulperías, restaurantes, comiderías, al mercado campesino dirigido por la UNAG (Unión Nacional de Ganaderos y Agricultores), porque ese era el problema, que hacíamos nuestros productos y no teníamos a quién vender.

Entonces la UNAG nos creó un mercado campesino y solo nosotros les vendemos a cerca de 65 personas ahí... Tenemos un mercado directo hacia la comunidad, sin ningún intermediario. Ese dinerito que le quedará a los intermediarios, mejor se lo llevamos a nuestros clientes o al consumidor.

¿Cómo entró en ese proyecto?

Yo le contaba a ella (a la directora de Cooperación para América Latina y el Caribe de la Comisión Europea, Jolita Butkeviciene) que vengo de una familia de productores. Trabajaba de una manera muy rústica en el campo, haciendo cremas y quesos, y vendiendo mis productos a un precio muy inestable... Fue hasta hace cinco años que entré en ese proyecto. La UNAG decidió involucrar a 10 iniciativas productivas con el deseo de mejorar, para que cambiáramos el hábito desde el eslabón primario. Fue entonces que hicimos planes de negocios y resultó que no eran rentables los 50 galones, porque no cubría todos mis gastos. A partir de ahí nos comenzamos a proponer metas.

La UNAG también me mandó a capacitar al IICA (Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura) sobre la tecnología de la leche y de ahí comencé a hacer quesillos. También me mandaron a Costa Rica a otra capacitación sobre manejo alternativo de fincas orgánicas. Todo eso a mí me llamó la atención y me llenó de esperanza para seguir adelante.

¿Cuántos productores le suministran leche a este negocio?

Son 32 productores. Son medianos, que van desde un galón hasta 20 galones, máximo 30 galones.

¿Ya está haciendo gestiones para expandir su mercado al resto del país?

Mi siguiente paso sería mejorar la infraestructura (de la planta de procesamiento), porque todavía estamos en pañales, nos hace falta muchísimo en eso, y la certificación de los productos, en lo que va código de barra, etiquetado y permisos de salud.

¿Cuándo piensa dar esos pasos?

Yo pienso que si Prameclin va a una segunda fase, nosotros en este año lo hacemos.

¿Qué se siente haber sido seleccionado para la visita de la directora de Cooperación para América Latina y el Caribe de la Comisión Europea?

A mí me da mucha alegría que aunque sea así, un pequeño negocito, tenemos unas ventas buenas. Yo me siento alegre por eso. Nosotros venimos desde abajo y el impacto para mí fue que le gustó... Lo que les presenté fue mi trabajo que hago diario. Por eso yo le dije a ella que todos los recursos que pongan en este proyecto no se van a derrochar.

¿Quién es?

Rufino Aragón es propietario de Lácteos Los Llanos, una pequeña planta de productos derivados de la leche, en la comarca de Llano Grande, en el municipio de San Francisco de Cuapa, Chontales.