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Los directivos del Consejo Nacional del Café demandaron de los diputados de la Asamblea Nacional la aprobación inmediata de la reforma presupuestaria que con trámite de urgencia presentó por el monto de 140 millones de córdobas el presidente Daniel Ortega, a fin de reparar urgentemente los caminos que sirven para sacar la producción.

Los directivos de Conacafé se reunieron todo el día de ayer con los ministros Ariel Bucardo y Orlando Solórzano, titulares del Ministerio Agropecuario y Forestal y de Fomento, Industria y Comercio para discutir en torno a la urgencia de la reparación de caminos, que debe ser realizada por el Ministerio de Transporte e Infraestructura.

Según los cafetaleros, las constantes lluvias que azotaron al país en las últimas semanas dejaron la red vial productiva en estado desastroso y por ello la cosecha cafetalera, cuyo pico se da en noviembre y diciembre, podría tener fuertes pérdidas por dificultades para sacarla hacia los beneficios secos.


Cosecha corre peligro
La cosecha 2008-2009 se calcula en aproximadamente 1.6 millones de quintales de café oro, pero el riesgo de perder gran parte de ella pone a su vez en peligro gran cantidad de empleos, el ingreso de divisas al país y hace temer la quiebra de muchos cafetaleros, lo que llevaría inestabilidad económica y social al campo.

Recuerdan los dirigentes gremiales del café que la caficultura es la principal actividad productiva de Nicaragua, y que ya ha sido golpeada por la crisis financiera mundial, debido a que los precios internacionales del grano han bajado de aproximadamente 150 dólares por quintal oro hasta 107, aunque el día de ayer cerró en la Bolsa de Nueva York a 112.20 dólares por quintal.

A la par, señalaron los productores que los costos han aumentado, debido al alza continua que el petróleo experimentó en el mercado mundial a lo largo de los últimos años, aunque en los últimos meses éste se redujo en más de 50 dólares por barril.

De acuerdo a los cafetaleros, por la crisis mundial se vieron impactados por la reducción de precios del rubro y por los altos costos de los combustibles, que se reflejaron además en el valor de los insumos para la producción.