Jorge Eduardo Arellano
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NUEVA YORK / AFP
Los precios del petróleo volvieron a orientarse a la baja este jueves en Nueva York luego del anuncio de una contracción del Producto Interno Bruto de Estados Unidos, que reavivó los temores sobre la demanda, y de una recuperación del dólar.

En el New York Mercantile Exchange (Gimes), el barril de Best Texas Intermédiate (designación del “light sweet crude” negociado en EU) para entrega en diciembre terminó en 65.96 dólares, en baja de 1.54 dólares en relación al cierre del miércoles.

En Londres, el barril de Brent del mar del Norte con igual vencimiento bajó 1.76 dólares a 63.71 dólares.

“El mercado se interroga sobre la gravedad de la desaceleración económica mundial en 2009 y sobre las próximas decisiones de la OPEP (Organización de Países Exportadores de Petróleo) sobre su producción”, comentó Adam Sieminski, del Deutsche Bank.

“Mientras que estas dudas no sean clarificadas, los precios continuarán bajo presión”, agregó.

Confirmando el deterioro de la economía, el Producto Interno Bruto de Estados Unidos, primer consumidor mundial de crudo, retrocedió 0.3% en el primer trimestre, en ritmo anual en relación al trimestre anterior.

Aunque esta cifra era levemente menos negativa que lo previsto, los economistas subrayaron que lo peor está por venir, factor que no debería ayudar a restablecer el consumo de productos petroleros, ya en neto retroceso en el país.

Por otra parte, el dólar, que se había replegado marcadamente el miércoles, volvió al alza frente al euro, que evolucionaba en torno a 1.29 dólar.

El fortalecimiento de la moneda estadounidense hace menos atractivas las materias primas cotizadas en dólares para los inversores que disponen de otras divisas.

En la OPEP, algunos países miembros continúan reclamando nuevos recortes de producción a fin de contener el hundimiento de los precios, luego de que el barril de crudo perdiera más de la mitad de su valor en relación a los records alcanzados en julio pasado, sobre los 147 dólares.

El cartel decidió la semana pasada reducir su producción en 1.5 millones de barriles diarios, en una reunión de emergencia en Viena. Venezuela estimó este jueves que sería necesario recortar “como mínimo” un millón de barriles adicionales.

Pero según analistas, algunos países podrían ser reticentes a aplicar esta reducción, que disminuiría también sus ingresos.