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Redacción Central

América Latina debe aprovechar la actual situación para invertir en educación y salud para jóvenes, permitiendo que la región cuente con una generación más capacitada para la innovación y la competitividad, cerrando a la vez la brecha del conocimiento y de recursos humanos que separa a la región de los países miembros de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo (OCDE).

Este planteamiento lo hizo la Secretaria Ejecutiva de la Cepal, Alicia Bárcena, durante el lanzamiento del informe del Centro de Desarrollo de la OCDE, “Perspectivas Económicas de América Latina 2009” (Latin American Economic Outlook, LEO 2009), en El Salvador.

“Una medida como ésta haría avanzar a la región hacia la sociedad del conocimiento y mitigaría la pobreza”, destacó Bárcena, quien fue invitada a exponer sobre juventud y fiscalidad en esta actividad desarrollada en el marco de la XVIII Cumbre Iberoamericana de San Salvador.

En el encuentro participaron la Vicepresidenta de El Salvador, Ana Vilma Albanez de Escobar; el Secretario General de la OCDE, José Ángel Gurría; el Secretario General de la Secretaría General Iberoamericana (Segib), Enrique Iglesias; y los cancilleres de Chile, Alejandro Foxley, y de Guatemala, Haroldo Rodas, entre otras autoridades.

Bárcena puso énfasis en la combinación entre juventud, fiscalidad y el bono demográfico, en tanto que recordó que desde la perspectiva demográfica la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños contarán en el futuro con una menor proporción relativa de población infantil y, posteriormente, una menor proporción relativa de jóvenes.


Bono demográfico
Lo anterior, según Bárcena, brinda una oportunidad excelente para aumentar la inversión en educación y salud para la juventud, dado el descenso en población de niños y niñas, y la menor presión demográfica de jóvenes.

La combinación entre el bono demográfico para la juventud y el aumento en la inversión en este segmento, tendría un positivo impacto de mitigar la reproducción intergeneracional de la pobreza; además de contar con una generación joven más capacitada para innovar y competir, facilitando su acceso a mejores niveles de educación y
empleo.

Bárcena expresó que existe una inflexión oportuna para un nuevo pacto fiscal que considere aumentos en la inversión en jóvenes, sobre todo en niveles educativos que de acuerdo a su tramo de edad, revisando las bajas cargas tributarias prevalecientes en la región y su estructura centrada en ingresos indirectos, todo lo cual hace que por vía de la tributación no se dé un impacto progresivo en la redistribución de activos.