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Roberto García Boza es un abogado y notario público que hace seis años decidió junto a un grupo de amigos fundar una universidad, que viniera formar administradores de recursos humanos y que estuvieran claros de que la economía nicaragüense solo puede arrancar siendo competitivos.

“Nosotros estamos formando profesionales que trabajen por el desarrollo del país”, manifestó García Boza, quien indicó que a la fecha cuentan con más de 200 estudiantes en las cuatro carreras que ofrecen, siendo la de mayor demanda medicina, donde hay 150 alumnos, entre primero, segundo y tercer año.

 

¿Qué papel juegan las universidades en la vida económica, social y política de un país?

Los países que desean dar el salto hacia el desarrollo tienen que invertir fuertemente en educación, iniciando desde la primaria, la secundaria y la universidad, que es donde se consiguen los más altos conocimientos para el desarrollo de las tecnologías. Ese ha sido el éxito que han tenido los países asiáticos como Japón y Corea. Estos dos países han realizado enormes inversiones en educación y eso les ha permitido salir de la pobreza y dar el salto a la industrialización. Para darte un ejemplo, hace 50 años el Producto Interno Bruto (PIB) de Corea era menor que el de Nicaragua y ahora es una potencia económica.

 

¿Cuál es la clave del desarrollo sorprendente de estos países?

La educación. Una educación de alta calidad donde el estado se ha involucrado con fuertes inversiones en las universidades públicas y privadas.

 

¿Pero aquí el gobierno invierte plata en educación, qué pasa que no arrancamos?

Me parece que uno de los problemas es el recurso humano. Es decir que preparamos abogados y licenciados que después salen a ganar lo mismo que un maestro de primaria, entonces de qué sirve estudiar. Si el ser un licenciado no te reportará un buen salario, no te vas a arriesgar a estudiar en la universidad. Tenemos que invertir más en el recurso humano. Los maestros, por ejemplo, necesitan mayores incentivos y una formación de alta calidad en pedagogía.

 

¿Qué pasa en Nicaragua en este sentido?

Lo que pasa es que en Nicaragua todos quieren ser poetas, escritores y abogados. Yo creo que los jóvenes tienen que ver más hacia las ciencias naturales y la tecnología, para eso se necesita una fuerte inversión en programas de formación continua para el recurso humano. Recordemos que un recurso humano con un buen salario, tendrá mejores rendimientos.

 

¿Quién ofrecería ese programa de formación continua?

Los centros técnicos y las universidades. En los últimos años se han hecho inversiones en estos centros técnicos, como el Intecna, que ahora está en manos del Estado y la escuela técnica de Don Bosco.

 

¿Habría que ver qué clase de técnicos se van a formar y para qué?

Por supuesto, hay que tener una política de desarrollo, si vamos a industrializar el país necesitamos ingenieros. Porque no vamos a formar gente para que vaya al desempleo.

 

¿En ese sentido, qué tipo de profesionales está formando Unides?

Nosotros estamos ofreciendo carreras de las ciencias económicas con una visión de desarrollo sostenible. Es decir, formamos administradores de recursos humanos que estén claros que la economía puede arrancar si somos competitivos. Si estamos protegiendo los recursos naturales, si estamos empleando energía renovable. Nosotros queremos profesionales que trabajen por el desarrollo del país.

 

¿Cómo compaginar la conservación de los recursos naturales con el crecimiento económico?

Eso es difícil pero no imposible. Es necesario transformar la industria para generar riquezas sin dañar el ambiente. Nosotros creemos que el desarrollo económico no tiene porqué contaminar el medio ambiente.

 

¿Qué ofrece Unides a los jóvenes que quieren estudiar una carrera universitaria?

Nosotros les ofrecemos una educación de calidad. Tenemos profesores con un excelente currículo. Si bien es cierto que hay muchas universidades privadas, también es cierto que el sistema público deja a miles de estudiantes fuera de ellas; entonces nosotros estamos realizando una labor muy importante. Impidiendo que muchos alumnos se queden fuera, aunque yo sé que se debe trabajar mucho en la calidad.

 

¿Están ustedes autorizados por el CNU?

Claro que sí, aunque actualmente estamos en el proceso de autoevaluación.

 

¿Qué ofrece Unides a los estudiantes que son buenos pero que no tienen recursos?

Nosotros otorgamos becas en las cuatro carreras que ofrecemos.

¿Cuáles son esas carreras?

Medicina y cirugía, Administración de empresas con énfasis en medio ambiente y energía, Economía del desarrollo sostenible y Dirección y gestión de recursos humanos, y vamos a ofrecer dos carreras más que serán Veterinaria e Ingeniería agrícola.

 

¿Qué tipo de becas ofrecen a los estudiantes?

En caso que tenga un promedio por encima del 90%, le otorgamos hasta el 40% de la beca en cualquiera de las carreras. Aunque en estos momentos tenemos un serio problema: la Dirección General de Ingresos, DGI, no nos ha devuelto los impuestos y eso nos impide seguir favoreciendo a jóvenes de escasos recursos.

 

¿Explíqueme cómo es eso?

Vos sabés que las universidades estamos exentos de impuestos, pero pagamos; después el fisco nos devuelve ese impuesto (…) en este momento tenemos más de dos años que las universidades privadas no reciben esa devolución de impuestos y está limitando las posibilidades económicas de las universidades.

 

¿Cuántos estudiantes tienen?

Alrededor de 150 estudiantes de Medicina y otro grupo bastante nutrido en las otras carreras.

 

¿Quién es?

Roberto García Boza es abogado y notario público hace más de 30 años. Ha sido profesor en la Universidad Centroamericana (UCA) y en la Universidad Americana (UAM), donde también fue vicedecano de Derecho, secretario general y durante un corto tiempo rector de dicha alma mater. Tiene un diplomado en educación superior por la Universidad de Kentucky y una maestría en derecho internacional por la universidad de Valladolid, España.