•   Dipilto, Jalapa, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Zalatiel Zavala, cafetalero de Dipilto y propietario de la finca La Esperanza (de 23 manzanas), ya inscribió su muestra para participar por octava vez en el certamen Taza de la Excelencia 2014. En todas las siete anteriores se ubicó dentro del grupo de los 25 de los más exquisitos cafés especiales; ocupó los lugares 4, 15, 17, 19 y 20.

El 11 de abril próximo, cuando el jurado internacional anuncie en Ocotal la premiación de los mejores granos que repunten con la mejor calidad, Zavala está convencido que uno de ellos será el que produce en su finca. Además, adelantó que podría ofrecer sin problemas un lote de hasta 30 quintales, cuando la Taza ha dispuesto un mínimo de 15.

Su sucesiva participación en la Taza de la Excelencia y el hecho de quedar siempre en los primeros lugares, ha sido para este productor un “aval” ante los compradores internacionales que andan a la “pesca” del mejor grano del mundo.

Japoneses y coreanos

“Creo que uno de los mejores cafés que ha venido a este beneficio (Las Segovias) es el que he cosechado en mi finca. Se lo digo sin farsantear”, enfatizó.

Desde que su nombre y el de su finca se descubrieran, tras martillar en las subastas electrónicas, su finca es visitada por compradores japoneses, coreanos y estadounidenses, que han llegado a recorrer los frescos surcos de los cafetos de La Esperanza y, por supuesto, a reservar sus lotes de cafés especiales.

“El año pasado vino un empresario coreano y nos compró un lote de “maragogipe” del cafetal La Picona”, reveló. La Picona es un cono montañoso que comparten Honduras y Nicaragua y que se aprecia plenamente desde el paso fronterizo Las Manos.

Aseguró que el café especial de su finca se lo han estado pagando al doble del que martillan en Nueva York. Señala que quedar en el grupo de los mejores cafés de la Taza de la Excelencia, significa que el precio se dispara hasta 8 veces, como ha sido la experiencia en años pasados.

Roya eleva costos

Zalatiel afirma que el esfuerzo y la inversión constante en sus cafetales, es lo que lo mantiene firme ante la roya: “Aunque menos la cosecha, pero con calidad se compensa la afectación económica. Gracias a Dios este año tengo una mayor calidad del grano”.

Afirma que producir cafés arábigos, que añaden los aromas más seductores a una taza, la fórmula será el buen manejo técnico para el mejor control de las enfermedades de la planta. “Igual, como ha ocurrido en otros productos que con la aparición de plagas, se ven obligados a dar un manejo adecuado para contrarrestar las enfermedades”, comparó.