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  • EFE

La organización defensora de animales Gaia ha denunciado el maltrato que sufren muchos caballos destinados al consumo criados en países de Latinoamérica y de Norteamérica, cuya carne se exporta después a la Unión Europea.

Un informe de Gaia recoge el estudio más amplio realizado sobre este asunto, para el cual se llevaron a cabo visitas a centros de agrupamiento de caballos y mataderos de Argentina, Uruguay, México, Estados Unidos y Canadá entre marzo de 2012 y enero de 2014.

Sus conclusiones denuncian el trato cruel que los animales sufren durante el transporte, a menudo a bordo de vehículos inadaptados y sobrecargados en los que no disponen de agua ni alimentos, condiciones que, según Gaia, se han detectado en Argentina y Estados Unidos.

También menciona que “el recurso a la violencia es moneda corriente a la hora de cargar a los animales en los camiones” y que, si se encuentran gravemente enfermos y moribundos, son abandonados a su suerte sin recibir ningún tipo de cuidado médico.

Además alude a uso de picanas eléctricas, prohibidas en la UE.

A la vista de la situación, Gaia considera que los gobernantes de la UE y las grandes superficies deberían “asumir sus responsabilidades y suspender la importación de carne de caballo de América”.

Nada ha cambiado

Según el presidente de la organización, Michel Vandenbosch, las primeras revelaciones del informe demuestran que nada ha cambiado en los últimos años y que las condiciones de transporte y de sacrificio en esos países siguen siendo “abominables”.

Además, el informe sostiene que a los mataderos llegan también caballos de carreras, frecuentemente tratados con fenilbutazona, un antiinflamatorio potencialmente dañino para los seres humanos que en Argentina y Uruguay se expide sin prescripción médica.

“No se lleva a cabo ningún control al respecto, y no es obligatorio mencionar el uso de este medicamento en el pasaporte del caballo. Por tanto, no se puede afirmar con certeza que esta carne de caballo no comporte ningún riesgo para el consumidor”, indica la organización.

Problemas de trazabilidad

También ocurre a veces que llegan al mercado animales que han sido robados, lo que hace imposible llevar a cabo la trazabilidad del origen. “Hay que suspender o, aún mejor, prohibir la importación de carne de caballo de América hasta que en todos los eslabones de la cadena se garantice el bienestar de los animales y la trazabilidad”, recomienda Vandenbosch.

Fuentes comunitarias indicaron a Efe que, como regla general, los inspectores de la UE verifican las normas de higiene y el respeto de las reglas europeas, pero no las disposiciones relativas al bienestar animal, incluido el transporte de los animales.

Las principales empresas de importación de carne de caballo a la UE son belgas y suministran ese producto a grandes superficies como Carrefour, Aldi, Delhaize, Match, Spar o Makro.

 

Importaciones

Los importadores belgas afirman que en estos países los caballos que van al matadero son tratados correctamente, pero según Gaia esas afirmaciones son engañosas. En 2011, la UE importó 28,300 toneladas de carne de caballo procedentes, por orden, de Canadá, Argentina, México, Uruguay y Estados Unidos.

En la UE se consumen anualmente 110,000 toneladas de carne de caballo, de las que el 30% procede de importaciones.

 

Dañino antiinflamatorio

A los mataderos llegan también caballos de carreras, frecuentemente tratados con fenilbutazona, un antiinflamatorio potencialmente dañino para los seres humanos.

 

"Hay que suspender o, aún mejor, prohibir la importación de carne de caballo de América hasta que en todos los eslabones de la cadena se garantice el bienestar de los animales y la trazabilidad”.

Michel Vandenbosch,
Presidente de la organización