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  • AFP

Los 27 países de la Unión Europea (UE) acordaron el martes las grandes líneas de su posición de cara a la cumbre mundial sobre la refundación del sistema financiero de mediados de noviembre, en la que pedirán mayor regulación y transparencia de los mercados.

"Hemos podido encontrar una convergencia sobre los medios para reforzar la vigilancia, sobre los principios y valores fundamentales en los cuales creemos", indicó la ministra francesa de Finanzas, Christine Lagarde, cuyo país preside la UE, al final de una reunión con sus homólogos europeos en Bruselas.

Esos principios "pueden resumirse en la necesidad de no efectuar un repliegue proteccionista de un lado, y al mismo tiempo de hacer funcionar las reglas del mercado en el marco de una regulación apropiada sin dejar actores, productos ni territorios fuera de regulación en el área financiera", explicó.

Durante la reunión del Eurogrupo (ministros de Finanzas de la zona euro) del lunes por la noche y la del Ecofin (el conjunto de los 27) el martes, Francia presentó un documento sobre la "arquitectura financiera internacional" con un cierto número de medidas a tomar tras la crisis de los mercados.

Ese documento, corregido y retocado durante las dos reuniones, debe servir para preparar las propuestas europeas para la cumbre del "G20" del 15 de noviembre próximo en Washington, que llegará precedida por un encuentro informal de jefes de Estado y de gobierno de la UE el viernes en Bruselas.

En el texto se plantea promover la transparencia y una mayor responsabilidad de los actores financieros, reforzar la regulación de los mercados, reducir las prácticas arriesgadas, y mejorar la supervisión, volviendo a poner de relieve por ejemplo el papel del Fondo Monetario Internacional (FMI).

"Es un primer documento de la presidencia que cuenta con un amplio respaldo como documento inicial de un debate que va a llevar mucho tiempo y que va a exigir un esfuerzo de todos", dijo el ministro español Pedro Solbes, al referirse a la reacción de sus homólogos al texto.

"No es un papel que hayamos tenido tiempo suficiente de discutir con calma en todos sus detalles. La filosofía general del mismo nos parece bien. Algunos consideraban que era demasiado largo, otros que era demasiado corto, otros que faltaba algún tema. Pero que en términos globales es un documento válido", agregó.

Para el ministro de Finanzas austríaco Wilhelm Molterer, el documento de la presidencia francesa "va en la buena dirección y encuentra un amplio apoyo" de parte de los 27.

En lo concerniente a la participación de España en la reunión de Washington, objeto de debate ya que en principio Madrid no tiene derecho a participar en el encuentro por no formar parte del "G20", Pedro Solbes indicó que "el deseo de la presidencia francesa es que haya el mayor número de europeos posible" para "reflejar mejor la diversidad de puntos de vista".

Una posibilidad que maneja la presidencia francesa es ceder la plaza reservada a la UE a España y alguna otra delegación, ya que Francia, como miembro del G8, tendrá su lugar asegurado de todos modos, al igual que Alemania, Italia y Gran Bretaña.

Para los europeos es esencial llegar unidos a la cumbre del G20, único modo de desempeñar un papel central en la reforma del sistema financiero mundial, en momentos en que los norteamericanos están debilitados por la crisis bancaria y el próximo cambio de gobierno.

En ese sentido, la canciller alemana Angela Merkel se manifestó el martes en Berlín a favor de la adopción rápida de nuevas reglas para los mercados financieros, temiendo que la elección del nuevo presidente norteamericano demore la toma de decisiones.

Las negociaciones sobre ese tema "no deben durar años, sino meses", dijo Merkel en una conferencia organizada por el empresariado alemán.