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Los altos precios de los combustibles en Nicaragua están ligados en parte importante a la falta de infraestructura adecuada que reduzca el valor del flete, como es la ausencia de un puerto de aguas profundas en el Caribe nicaragüense y de una carretera que realmente una al Pacífico con esa zona del país.

El planteamiento es realizado por el presidente de la Asociación Americana Nicaragüense de Comercio (Amcham), Cesar Zamora, quien a su vez recuerda que Nicaragua trae su petróleo a precios del Golfo de México y para traerlo al Pacífico el barco tiene que cruzar el Canal de Panamá, lo que le agrega costos adicionales por flete y por peaje.

Recordó además que por esa razón el precio de los combustibles en Nicaragua son más altos que en el resto de América Central; pero además porque la refinería que se encuentra en el país es muy pequeña, al igual que la que se encuentra en El Salvador, y no puede procesar más que unos 20 mil barriles al día. Actualmente, por lo tanto, les cuesta competir en términos de costos.

En ese sentido destacó que aunque en Nicaragua el galón de gasolina, por ejemplo, cueste en promedio 3.12 dólares, y en Estados Unidos alrededor de 2.41 --como promedio--, es difícil establecer la comparación dado el tamaño de las refinerías.

Agregó Zamora que tanto en Estados como en Alaska, el costo de la gasolina es similar al de Centroamérica, más alto que los que se reflejan en Houston, que recoge el precio del crudo ligero de Texas, que es de referencia para América Central.

Añadió el presidente de Amcham que los combustibles que son refinados en Nicaragua son de un valor similar al que se paga por comprarlos en otros mercados, ya refinados a refinerías grandes, por lo que los importadores directos como Petronic pueden competir en precio con los carburantes procesados localmente.

Valor de fletes
encarece compras
Señaló que el mercado mayor de los combustibles en Nicaragua se encuentra en la costa pacífica, y a menudo el país tiene que importar desde México, Ecuador y Perú, en menor medida.

Nicaragua consume entre siete y diez millones de barriles de carburantes al año, de los cuales unos siete millones son de crudo, 700 mil son de búnker para mover las generadoras de electricidad del país; en tanto que el resto, unos tres millones, son traídos en productos terminados, como aceite, gasolinas, diesel y kerosén.

Agregó Zamora, que aunque el mercado hondureño y costarricense solo son un poco mayores que el nicaragüense, Honduras tiene un puerto adecuado en el Caribe de su país y por lo tanto su combustible es más barato porque no tiene que viajar más lejos, cruzando el Canal de Panamá como hace el que viene a Nicaragua.

De acuerdo a Zamora sería mucho mejor que América Central pudiera adquirir en conjunto su combustible, pero añadió que no se puede hacer por razones de seguridad nacional de cada país, que de acuerdo a su juicio son mal interpretados y terminan siendo temas de política interna que afectan el proceso de integración regional.

En ese sentido añadió que debería ser una prioridad nacional que Nicaragua busque inversiones para construir un puerto de aguas profundas en el Atlántico del país, así como construir una buena carretera que una a las dos costas de la nación. Sin embargo, señaló que ese proyecto aún sigue postergado lamentablemente.