•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

En un período de ejecución de 18 meses, de septiembre de 2012 a febrero de 2014, el proyecto Fomento de Iniciativas Empresariales para la Generación de Ingresos y Empleo Local en Chichigalpa ha conseguido que 93 personas sin acceso al crédito de la banca accedieran a préstamos para crear su propio negocio.

 

¿Cuál fue la idea inicial del proyecto?

En principio, Nitlapan tiene experiencia de más de diez años de trabajar en emprendimientos con mujeres y jóvenes. Y en diálogos que tuvimos con la Asociación por la Vida de Chichigalpa, Asochivida, vimos la posibilidad de que los socios de Asochivida pudieran generar empleos.

Había un potencial ahí de más de 2,300 socios, hombres y mujeres a los cuales podíamos apoyar para que generaran sus propios ingresos.

A raíz de eso vimos la posibilidad de trabajar con este grupo meta, sabiendo que son excluidos por la banca formal. Son personas enfermas de insuficiencia renal crónica y que no tienen esa oportunidad de acceso para desarrollar una iniciativa de negocios para emprender un negocio en su zona.

Nosotros dijimos queremos, como instituto de investigación y desarrollo, apostar y desarrollar iniciativas de negocios con ese grupo de personas.

 

¿Con qué financiamiento echaron a andar ese proyecto?

Nitlapan no podía solo. Necesitábamos aliados y en conversación con la sociedad de Alemania, la DEG, y Nicaragua Sugar Estates Limited, comenzamos el proyecto en septiembre de 2012.

Comenzamos a identificar quién de los socios quería iniciar negocios y manejar un crédito para mejorar sus condiciones de vida, para tener una mejor equidad dentro de las relaciones de compra y venta. A raíz de eso comenzamos a identificar a las personas que realmente querían emprender.

Hemos visto que realmente hay muchas personas con muchas capacidades, independientemente de sus condiciones de salud.

 

¿Cuál ha sido el resultado?

En el caso nuestro tenemos 93 negocios apoyados por Nitlapan a través de financiamiento. Son negocios diversos: de comercio, de servicio, de producción, como elaboración de pastes, panaderías, pulperías, tiendas de ropas, negocios diversos, que impulsan la actividad económica y que actualmente aportan a la economía del país.

Antes esos negocios no existían y hemos visto que la gente ha asumido la responsabilidad de tomar un crédito y poderlo pagar. También en querer fortalecer sus conocimientos, porque probablemente no tenían conocimientos en negocios y los hemos capacitado en temas empresariales, financieros y de relaciones con otros actores en la localidad. Entre ellos mismos hemos desarrollado encuentros y capacitaciones para que intercambien sus experiencias, desafíos y dificultades que han superado. Y nosotros también podemos divulgar las experiencias de esos negocios, muy enriquecedoras, y que realmente tienen que ser visualizados en el país como personas capaces de recibir un crédito y capaces de generar recursos para sus familias.

 

¿A cuánto asciende el monto de créditos en ese proyecto?

El monto de inversión para cada negocio depende del tipo de iniciativa de negocio. Por ejemplo, hay desde US$300 hasta US$1,000 o US$2,000, que hemos apoyado en pequeñas iniciativas de negocios con estas personas.

De esos 93 negocios que hemos apoyado, el monto de inversión asciende a más de US$103,700, de los cuales 12 ya cancelaron su primer crédito y ya tienen su segundo crédito con nosotros, para fortalecer su negocio o diversificarse.

 

¿Qué porcentaje de tasa de mora tienen?

Actualmente con este grupo tenemos una tasa de menos del 10% de mora. Es increíble, porque es un grupo meta bastante vulnerable. Sin embargo, hemos tenido una buena reacción de parte de los beneficiarios del proyecto, en cuanto al interés de poder pagar su crédito, porque ellos realmente miran una oportunidad para su familia y de meter a sus hijos, hijas y esposas, porque son los futuros relevos de esas pequeñas iniciativas de negocio.

En comparación con otros sectores que nosotras atendemos, está más alta la tasa, pero vemos que es un resultado positivo, porque equivale a 15 negocios que están en mora. Y ese atraso en el pago no es porque quieran atrasarse, sino que hay diversas razones. Hay migración a otros países a ver familiares que están enfermos, problemas de salud en ellos mismos, alzas de precios de los productos...

Consideramos que es un grupo meta muy sensible a los cambios y sentimos, como organización, que necesitamos seguirlos apoyando, para que esa gente sea más visualizada, que se mire que sí han hecho algo en su comunidad.

Estamos en diversas comarcas de Chichigalpa y la gente siente que eso de tener su propio negocio los hace más útiles, más vistos. Ahora se relacionan con proveedores en la compra y venta de diferentes productos. Eso les ha servido para hacerlos ver que son personas útiles, que tienen valor como todo ser humano.

 

Durante su presentación decía que han fallecido algunas personas. ¿Qué ha pasado con ese crédito?

Ha habido tres personas fallecidas. El año pasado falleció un varón de los que atendíamos, que tenía el problema de insuficiencia renal crónica. Era su segundo crédito que tenía con nosotros. El primero lo pagó en tiempo y forma y el segundo crédito lo solicitó para seguir fortaleciendo el negocio. Y mirábamos cómo la familia se iba involucrando y fue impresionante ver que su hija y su esposa asumieron el reto de administrar y seguir viendo el negocio.

El negocio actualmente existe y ellas siguen pagando su crédito, es decir que independientemente de que la persona ya no está, la familia sigue pagando el crédito.

Eso es muy motivador para que otras personas, otros emprendedores de la zona, trabajen con nosotros.

 

¿Cuánto va a durar este proyecto?

Este proyecto tiene estipulado finalizar en agosto de 2014 y la idea es que a partir de los resultados que hemos tenido buscar cómo continuar con una segunda fase del proyecto. Para eso estamos en pláticas para conseguir más fondos y seguir trabajando con esas personas, y no solo seguir trabajando con las que ya tenemos, sino también con nuevos socios de Asochivida.

 

¿Quién es?

Segobia Osejo trabaja como coordinadora regional del Pacífico del programa Incubación de Empresas del instituto de investigación y desarrollo Nitlapan, de la Universidad Centroamericana, UCA.
En graduada como licenciada en Administración de Empresas, con mención en Marketing, y es especialista en emprendimientos con metodologías participativas, con énfasis en mujeres y jóvenes.
Es exbecaria del curso Desarrollo y Promoción de Pequeñas y Medianas Empresas Comunitarias, en Japón.
Además es certificada en Formación de Formadores en Gestión Empresarial, del programa de Emprendimientos Dinámicos del Cosep y la Cámara de Comercio y Servicios de Nicaragua.