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El fuerte de Ana Alexandra Velásquez son las carteras, aunque también hace cinturones y billeteras. Esta guapa empresaria con menos de diez años en el mercado ya ha logrado que sus accesorios se vendan en lugares tan simbólicos del mundo de la moda: Nueva York y Ginebra, Suiza. No siendo suficiente, este año pretende que sus productos estén presentes en al menos 10 o 20 tiendas de los Estados Unidos.

Cuenta que desde niña quiso que sus padres la mandaran a París a estudiar Diseño de modas, pero estudio Mercadeo y Administración de empresas. “Mis carreras han sido un complemento para la marca Kuero”, señala.

Ana Alexandra fue galardonada recientemente como la “Empresaria exportadora del año 2013” y también su empresa fue premiada por las acciones de responsabilidad social que desarrolla con sus colaboradoras, todas mujeres.

Ana, la primera pregunta me resulta casi obligada: ¿Cómo llegaste al mundo del diseño de carteras de cuero?

Siempre me ha gustado el diseño, desde niña quise que mis padres me enviaran a estudiar Diseño de modas, pero estudié Mercadeo y Administración de empresas. La pequeña empresa Kuero nace en 1995 con la idea de fabricar y diseñar carteras hechas por manos de artesanos nicaragüenses.

Fuiste distinguida como la mujer exportadora del año. ¿Contame un poco sobre eso?

Fuimos seleccionados porque estamos exportando por primera vez a países exigentes, no en grandes cantidades, pero creo que el mayor mérito es que Kuero es una empresa dirigida por una mujer y donde sus trabajadoras son mujeres. Somos la primera empresa nicaragüense de diseños que incursiona en mercados de Estados Unidos y Suiza. También nos reconocieron en la categoría de “Responsabilidad social empresarial, RSE”, porque nuestras colaboradoras en su mayoría son madres solteras a las que brindamos charlas de autoestima. La meta de Kuero consiste en mejorar el estándar de vida de sus colaboradores, y por eso uno de los requisitos principales para trabajar aquí es que nuestros colaboradores se enlisten en centros educativos.

Por esta razón les brindamos cursos de computación, inglés, costura  y  un apoyo continuo en los estudios de primaria, secundaria y universidad. Nuestra visión es que en un lapso de unos 5 o 7 años nuestro personal esté preparado para formar parte de un campo profesional activo.

 

¿Entiendo que tu próximo mercado es el francés?

Así es, ahora pretendemos entrar al mercado francés a través de una página electrónica. El año pasado gané un concurso en Nueva York, allí participaron diseñadores de todo el mundo y gracias a Dios fui seleccionada entre las cinco finalistas, por la manera que elaboramos las carteras y porque contratamos a madres solteras para que luego tengan una autoestima alta. Entonces todos nuestros diseños están en esa página en Francia.

 

¿Cómo definirías a Kuero?

Kuero es una marca de lujo. Es una marca de alta moda, una marca que contiene conciencia social. La propuesta es que las mujeres se sientan bellas por dentro y por fuera.

 

¿Tu primera exportación?

Empezamos en septiembre del año pasado y logramos vender entre US$25 y US$30 mil. Ese fue un gran logro y este año esperamos alcanzar los US$100 mil en ventas al exterior.

 

¿Qué es lo mejor de trabajar con Kuero?

Todos los seres humanos tenemos un talento y este talento lo estoy perfeccionando día a día con la ayuda de Dios. Mi producto es un sueño hecho realidad, es un producto que contiene una historia. Detrás de cada pieza existe la historia de una mujer. Eso es lo que le da valor las piezas de Kuero.

 

¿Proyecciones para este año?

Estamos consolidando mercados y este año queremos colocar nuestro producto en 10 boutiques en Nueva York y 10 en San Francisco, California.

 

¿Es cierto que ya podés vender en línea?

Sí, acabamos de firmar un contrato con Credomatic; ahora ya podemos vender en línea. Ese es un gran paso. Podemos venderle a cualquier cliente en cualquier parte del mundo.

 

¿Cuántos colaboradores tenés?

En temporadas altas la empresa brinda empleo a 30 mujeres y en temporadas bajas nos quedamos solo con 5. Todas son fieles y cuando es temporada alta regresan.

 

¿En Nueva York dónde se pueden encontrar tus productos?

En SoHo, donde están las boutiques especializadas. Para este año tenemos la meta de consolidar más ese mercado.

 

¿Obstáculos que te impiden crecer más?

Yo diría que no son obstáculos, sino retos. Soy una persona que le gustan los retos, sin retos no hay diversión ni motivación. Eso nos hace mejor cada día. Mi aliado y socio número uno ha sido Dios. Todo está en nuestra actitud y pensamientos. Desde los trece años conocí al señor y a él le he entregado mi negocio; yo no tomo ninguna decisión sin antes consultarle a Dios.