•   San José  |
  •  |
  •  |
  • EFE

La costarricense Rebeca Grynspan, quien asumió ayer el cargo de secretaria general iberoamericana, es una experta en desarrollo social que buscará aprovechar toda su experiencia en organismos internacionales para acercar a los países de la región. Grynspan, de 59 años, ha sido los últimos cuatro años una de las principales figuras del Programa de Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), cargo desde el que ha impulsado una serie de programas y políticas sociales. Además hasta ahora es secretaria general adjunta de la ONU.

Ayer asumió el nuevo reto de lograr acercamientos entre los diversos países iberoamericanos que deriven en políticas y acuerdos en múltiples ámbitos, como por ejemplo la educación y la cultura, pese a las diferencias ideológicas y culturales de las naciones. “En América Latina, esa diversidad no nos debe sorprender. Lo que tenemos que lograr es poder actuar en conjunto, cuando así se requiera como latinoamericanos”, dijo Grynspan en una entrevista con EFE en México el jueves.

Experiencia

La costarricense tiene una maestría en Economía de la Universidad de Sussex (Reino Unido) y fue ministra de Vivienda, y coordinadora de Economía y Asuntos Sociales de su país en el gobierno de José María Figueres Olsen (1994-1998), período en el que también ejerció como vicepresidenta.

Como miembro de ese Gobierno desarrolló la política social de la Administración, pero también tuvo un papel importante en la aplicación de una serie de reformas económicas acordadas con el Fondo Monetario Internacional (FMI) para estabilizar la inflación y buscar un mayor crecimiento económico.

Esas reformas estructurales también buscaban reducir el déficit fiscal que alcanzaba en 1995 el 3.5% del producto interno bruto (PIB) y aumentar las reservas internacionales de Costa Rica.

Emigranate

Antes, había sido viceministra de Hacienda de 1986 a 1988, durante el primer gobierno (1986-1990) del Premio Nobel de la Paz, Óscar Arias.

Después de desempeñar estos cargos en su país, Grynspan emigró y desarrolló su carrera en organismos internacionales, siempre en puestos relacionados con temas económicos y sociales.