•   Carazo, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Abandonó el “sueño americano” para regresar a su país a trabajar en el tradicional cultivo del café. Sergio Baltodano González, a su regreso de Estados Unidos en los años 90, recuperó 200 manzanas de café –propiedad de su familia– y desde entonces las trabaja.

Hijo de Moisés Baltodano Pallais y Elba González Montiel, estudió Economía en la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) y asegura que a su edad no está buscando ser un cómodo pensionado, sino emprender la tarea de levantar la caficultura que en otrora fortaleció la economía de Carazo.

Actualmente este diriambino espera, en conjunto con otros caficultores de la zona, implementar la instauración de un Parque Nacional Ecológico del Café en el “Triángulo de oro” de Carazo, el cual asegura podría estimular la generación de divisas al país.

¿Qué significa el café en la historia de carazo?

La historia del café se remonta al año 1900. Se comenzó aquí en Carazo, aquí nació el café, no en Matagalpa ni en Jinotega. La historia nos ha dicho que a través de la caficultura se emprendieron una serie de transformaciones económicas en el departamento; se trajo el ferrocarril del Pacífico una vez que había producción de café, vino el auge de la caficultura y el comercio. La caficultura está ligada a una serie de insumos; productos agrícolas, productos de ferretería, etc. El movimiento de la exportación de café traía el dinero que se les daba a los trabajadores y los trabajadores podían hacer sus compras. Eso generaba el movimiento de la economía.

¿De cuántas fincas cafetaleras hablamos en ese entonces?

Había de 12,000 a 14,000 manzanas que se sembraban de café, eso es histórico en Carazo. Ahora, se debe aclarar que La Concepción y Masatepe, aunque le pertenecían a Masaya, trían el café a Carazo porque no tenían beneficio.

¿Cuál fue el momento cúspide para el café en Carazo?

Vos sabés que el ciclo del café está bastante ligado con los precios internacionales; cuando el café llegó en la época de los 70 a US$300 el quintal, hubo mayor entusiasmo por aumentar la producción. En los 70 y los 80 se da la época más grande en la producción, ya de los 80 para acá hemos venido disminuyendo drásticamente. Entonces en vez de 36 beneficios de café, nos quedamos con uno solo. ¿Por qué hay un solo beneficio?... porque ya no hay café.

¿Qué paso con el café?

Hay varios factores. Uno de ellos es el crecimiento poblacional; se ha venido creciendo y se ha ocupado tierras que antes se ocupaban para el café. Entonces ya se han perdido todas esas áreas y se han hecho urbanizaciones. Otro factor es que se confiscaron muchas haciendas y se cedieron en forma de cooperativas; lo primero que hicieron (las cooperativas), fue vender la madera porque había un mercado inmediato, y cayeron en la siembra tradicional. Muchas haciendas, y te puedo decir los nombres: Santa Máxima, La Barranca, San Jorge, El Paraíso, San Francisco y La Palmera están en el suelo.

¿Cuántos caficultores hay en Carazo en la actualidad?

Es bien drástico decirte que, así como han desaparecido los beneficios del café, también han desaparecido los caficultores. Algunos ya murieron, otros ya se fueron de aquí y quedamos muy pocos. Yo te podría decir que son unos diez o doce los que estamos aquí en el departamento, los caficultores ya somos contaditos. Entonces tenemos que aprovechar esos que quedan, para que podamos organizar esto: al desaparecer esos doce que quedan, aquí ya no va haber nada.

¿Cómo productores tienen alguna propuesta?

Una de nuestras propuestas es conformar la Asociación de Cafetaleros de Carazo a lo inmediato. Otra es que constituimos la Fundación Nicaragüense para la Defensa del Medio Ambiente y Protección de los Recursos Naturales (Fundenatura) para presentar una solución para el departamento, no como una iniciativa propia de una persona, sino como ONG. Al pedir apoyo a países consumidores del café, podemos restaurar ciertas zonas, y sobre esa restauración financiar y habilitar al resto de los caficultores.

 

¿Quién es?

SERGIO BALTODANO

Sergio Baltodano González es un caficultor diriambino. Estudió economía en la extinta Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas. Luego vivió en Estados Unidos y regresó al país en los años 90.