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Los trapiches artesanales del municipio de Santa Teresa, Carazo, pretenden modernizarse, para mejorar el dulce que fabrican y que cruce las fronteras.

En el trapiche de Leonel Cajina, ubicado en la comarca Los Potreríos, se producen 500 bolsas de atados de dulce diariamente, es decir 12,000 bolsas mensuales. Cada bolsa contiene cuatro atados de dulce.

“La producción de dulce dura seis meses (noviembre-abril), los mismos que la zafra azucarera”, explicó Cajina. Con alrededor de 100 manzanas de caña de azúcar, ese trapiche produce cerca de 72,000 bolsas de atados de dulce en ese período.

Productor de caña

Según el IV Censo Nacional Agropecuario, Cenagro, en Santa Teresa existen unas 995 manzanas de caña de azúcar.

Cajina, quien también es presidente de la cooperativa Los Cañeros de Santa Teresa, dijo que en ese municipio existen aproximadamente 50 trapiches, los que decidieron organizarse con la meta de modernizar sus planteles y certificarse para exportar. Por ahora pretenden certificar a unos nueve de ellos.

Los trapicheros están trabajando con el apoyo del Ministerio de Economía Familiar, Comunitaria, Cooperativa y Asociativa, Mefcca. Actualmente el dulce producido por los trapiches artesanales se consume solo a lo interno del país, pero los trapicheros dicen que la competencia es fuerte, por lo que tienen la meta de exportar para obtener una mejor rentabilidad de la caña de azúcar. La meta la pretenden lograr el próximo año.

Europa y EE.UU.

Los países a los que aspiran llegar son Italia y Estados Unidos.

“A través del Gobierno y organizaciones como APEN (Asociación de Productores y Exportadores de Nicaragua), vamos a trabajar para lograr comercializar nuestro producto y venderlo a mejor precio”, aseguró Cajina.

El producto tiene demanda, afirmó, pero tiene que cumplir con los requisitos de salud e inocuidad.

Cada socio obtendrá financiamiento por el orden de 40,000 dólares, los que invertirán en todas las mejoras necesarias en los planteles. Por ejemplo, en utensilios de acero inoxidable para todos sus procesos.

Además, se propondrán mejorar las condiciones del plantel y capacitar al personal.

Poco tecnificados

Los trapiches artesanales se han trasmitido de generación en generación en ese municipio del sur del país.

“Anteriormente se molía con bueyes y la producción se sacaba en carretas jaladas por bueyes. A través del tiempo se incluyó un motor estacionario que nos tiene en otras condiciones más tecnificadas, pero ahora queremos modernizarnos más”, contó el presidente de la cooperativa Los Cañeros de Santa Teresa.