•   Managua, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La computación en la nube ha llegado para quedarse, es una realidad, un paradigma que hace parte ya del día a día de muchas organizaciones.

Es muy común escuchar a los conocedores del tema reemplazar la palabra internet por este novedoso término. La idea principal de la nube es la de poder tener acceso a recursos computacionales a manera de servicio para satisfacer las demandas de nuestras empresas, no importando su tamaño; algo similar a lo que ocurre con la red de distribución eléctrica o de agua. Los usuarios finales no necesitan conocer la localización o configuración del sistema remoto que les presta el servicio. Las redes sociales son apenas un pequeño ejemplo de lo que estamos hablando.

Cuando hablamos de la nube, generalmente existen varios modelos a seguir: Nubes Privadas, Nubes Públicas y Nubes Híbridas. Lo importante, más allá de esta terminología, son los servicios ofrecidos por las mismas: Software como Servicio (SAAS), Plataforma como Servicio (PAAS) e Infraestructura como Servicio (IAAS).

La nube pública se ofrece en forma de aplicaciones web o servicios web, requiriendo únicamente conexión a internet.

En una nube privada, las aplicaciones se despliegan y gestionan dentro de la organización del usuario, o bien desde un proveedor de servicios.

Muchas empresas utilizan ambos entornos, conformando una nube híbrida, utilizando diferentes proveedores, tanto internos como externos a la organización.

En el esquema tradicional la infraestructura de servidores es utilizada en un 10% el 90% del tiempo, lo cual implica altos costos de inversión y de mantenimiento.

Entre los beneficios que trae el uso de la nube están:

Reducción de costos asociados a la administración de la tecnología. Se paga solamente por lo que se consume.

Rápida respuesta ante nuevas demandas de servicio. Monitoreo de los recursos informáticos que soportan el negocio.

Optimización de recursos informáticos.

La computación en la nube, pues, transforma las operaciones de TI, convirtiéndolas de complejas a sencillas, es un cambio inminente para todos nosotros.

De esta manera, la computación se ha convertido en una comodidad que se puede encender y usar bajo demanda. Si se necesita más poder computacional, se contrata más capacidad y si no se necesita, se apaga o se libera.

La computación en la nube se está extendiendo cada día más como la plataforma elegida para las empresas que ya no quieren lidiar con las grandes inversiones en los centros de cómputos y su mantenimiento, sino en un modelo operacional de costo variable y pago por uso.