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En un 25% se reducirán las lluvias entre mayo y julio del presente año, si se confirman los pronósticos que el Instituto Nicaragüense de Estudios Territoriales, Ineter, dio a conocer la semana pasada a la Unión de Productores Agropecuarios de Nicaragua, Upanic.

Actualmente ya se está cumpliendo ese pronóstico, afirmó Michael Healy, presidente de Upanic, porque no está lloviendo con la misma intensidad de años anteriores.

Healy dijo que esa institución también les comunicó a los productores que se presentará una canícula prolongada, la que podría empezar el próximo 10 de julio, cinco días antes de lo normal, y terminar hasta el 15 de agosto.

Funcionarios del Ineter se reunieron con los productores la semana pasada, pero al final del encuentro evitaron dar declaraciones a los periodistas.

Según Healy, los funcionarios les informaron que las lluvias comenzarán a finales del presente mes y continuarán hasta los primeros 10 días de julio, cuando según sus pronósticos entrará la canícula.

Las lluvias de este año serán "deficitarias", añadió Healy.

El Niño: ¿moderado o severo?

“(Ineter) no puede pronosticar qué pasará después de la canícula, porque sus pronósticos son trimestrales", compartió el dirigente gremial.

Por otra parte, Healy dijo que los funcionarios del Ineter siguen sin tener claros los efectos del fenómeno de El Niño.

"No se sabe si será un Niño moderado o extremo. Hay una gran probabilidad de que se instale El Niño y las zonas más afectadas serían las que predominan los cultivos de granos básicos", afirmó el productor.

Mover siembras

Aunque no se puede hacer mucho ante los problemas climáticos, una de las decisiones que podrían tomar los productores sería mover sus períodos de siembra, analizó el presidente de Upanic.

“Hay que mover períodos de siembra. Sabemos que será una canícula prolongada, por lo tanto, tenemos que preparar nuestras tierras no en julio sino en agosto, para estar listos en septiembre y octubre", cuando empieza la siembra de postrera, que es la de mayor importancia en el país.

Según Healy, en estos días los productores están preparando sus tierras para la siembra de primera, la que empezará apenas comience a llover de manera más regular.

¿Más frijol?

Otras opciones que ve viable el presidente de Upanic, ante las posibles afectaciones del clima, es trasladar algunos cultivos a zonas más lluviosas. Por ejemplo, dijo, si en las zonas donde se siembran frijoles hay sequías, hay que trasladarlas a zonas como la Costa Caribe, donde sí habrá lluvias.

Esas decisiones, sin embargo, las tendrá que tomar el Gobierno y no los productores, aclaró Healy.

El frijol, con elevados precios en los mercados del país, podría ser uno de los rubros al que se le dé más importancia en este ciclo agrícola, pero Healy manifestó que los "números no mienten" y aseguró que hubo suficiente producción en el ciclo anterior.

Según el representante de los productores, el consumo nacional de frijol rojo anda por los dos millones de quintales y la producción en el ciclo agrícola anterior anduvo por los 4.3 millones de quintales.

La producción de frijol rojo, que sería de unos 5.2 millones de quintales, según las proyecciones del Gobierno, se vio mermada en por lo menos un millón de quintales, dado que se ocuparon áreas de siembra para el frijol negro.

En el ciclo 2012-2013 se cosecharon aproximadamente 200,000 quintales de frijol negro, pero en el ciclo 2013-2014 se cosecharon 1.2 millones de quintales de ese grano, comparó el productor. Entre tanto el Gobierno había proyectado la producción de unos 340,000 quintales.

 

4.3

Millones de quintales de ese grano se cosecharon, según Upanic.

 

1.2

millones de quintales de frijol negro se cosecharon, al sembrarse menos áreas.

 

Los productores podrían mover los períodos de siembra y el Gobierno estudia la posibilidad de sembrar más en zonas lluviosas