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Las microfinancieras le deben su éxito a los logros de sus clientes, personas con pocas oportunidades de acceso a créditos y productos financieros que, una vez que acceden a los servicios de esas instituciones, pueden desarrollar un micro, pequeño o mediano negocio y sobre todo mejorar su forma de vida.

Conscientes de eso, es que las microfinancieras se estánpreguntando cómo hacer para que sus acciones giren siempre alrededor del cliente.

Más de 600 representantes de microfinancieras de Centroamérica y República Dominicana, aglutinadas en la Red Centroamericana y del Caribe de Microfinanzas, Redcamif, han estado reunidos esta semana analizando los retos por superar para alcanzar ese objetivo.

Jacoba Rodríguez, presidenta de Redcamif, dice que “el fin estratégico de las microfinanzas es la inclusión económica y social de la clientela" y además aseguró que los clientes son "el soporte básico que sustenta esa industria emergente y pujante”.

A los clientes, Rodríguez los califica como"sujetos económicos, activos y creativos, generadores de riquezas.

Entre tanto, para Fernando Guzmán, presidente de la Asociación Nicaragüense de Instituciones de Microfinanzas, Asomif, lasmicrofinancieras que no entiendan que el cliente está en el centro de sus acciones perderán posiciones y posiblemente "irán desapareciendo”.

Retos

En Nicaragua, las microfinancieras afiliadas a Asomif reúnen a alrededor de 251,700 clientes, con una cartera de crédito de aproximadamente US$185 millones.

Los retos que tienen esas instituciones son varios y diversos, sobre todo aquellos que buscan dar respuestas a las crecientes expectativas de calidad de los servicios y precios para beneficiar más a los clientes.

“Los operadores de microfinanzas tienen que ser lo suficientemente innovadores para lograr que trabajadores de las micro, pequeñas y medianas empresas, mipymes, tengan derechos a seguridad social y salud, y demás beneficios que tienen los trabajadores de las grandes empresas”, opinó Guillermo Rondón, Presidente de la Red Dominicana de Microfinanzas, Redomif.

Asimismo, Rondón llamó a ser innovadores en la creación de productos y servicios adaptados a los requerimientos reales de los clientes, como posibilidades de ahorro, compras de seguros y nuevos canales de acceso al crédito.

Microseguros

En Nicaragua, según Guzmán, ya se cuenta con productos como microseguros y micropensiones, para darles seguridad a los clientes.

Sin embargo, en el país aún no se brindan servicios como el ahorro, porque se requiere de una reforma de la ley de microfinanzas. "Eso se va hacer tarde que temprano. Si no lo hacemos estamos prácticamente negándoles a los pobres (que no pueden ahorrar por medio de la banca) el derecho de ahorrar", sostuvo Guzmán.

Actualmente, las instituciones de microfinanzas nicaragüenses, después de una etapa de superación de los efectos que causaron la recesión económica mundial y el movimiento de los "No Pago", se encuentran sumergidas en todo un proceso de cumplir las regulaciones establecidas en el país.

Oportunidades

Por otra parte, las microfinanzas tienen un amplio abanico de oportunidades.

Centroamérica es un país con más de 150 millones de habitantes, índices de pobreza cercanos al 45% y falta de acceso de oportunidades de las microempresas, aseguró la presidenta de Redcamif.

En Redcamif se reúnen 133 instituciones de microfinanzas, que brindan financiamiento a más de 1.2 millones de clientes, con una cartera de crédito que asciende a UU$1,558 millones.

Ari Naim, representante de la Corporación Financiera Internacional, IFC por sus siglas en inglés, miembro del Banco Mundial, resume que los retos de la industria de las microfinanzas pasan por “desarrollar nuevos productos, que permitan a la gente pobre generar ingresos, acumular ahorros y enfrentar diferentes tipos de riesgos de la vida; desarrollar modelos de responsabilidad financiera, que también se destaquen por un esfuerzo masivo de la educación financiera de los clientes; mover de un enfoque histórico urbano, a un enfoque nuevo sobre la población rural y varios sectores de la agricultura; contribuir a la formalización de empresas y desarrollar la capacidad de seguir acompañando a sus clientes cuando crecen, y finalmente aprovechar las tecnologías más avanzadas para alcanzar de manera más sostenible a la gente más pobre y desfavorecida”.

Naim dijo que además existe el reto de que en Centroamérica y El Caribe el acceso al financiamiento sigue siendo más bajo que en Latinoamérica. “Regulaciones para microfinanzas pueden ser más restrictivas y en países más pequeños las instituciones microfinancieras pueden tener dificultades para acceder al conocimiento global, para compartir experiencias y aprovechar economías de escala", analizó el representante del IFC.

 

600 representantes de microfinancieras del istmo y Dominicana participan en evento.

 

Cómo poner al cliente en el centro de las acciones que toman las microfinancieras