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La situación de la ganadería, como consecuencia de la sequía, comienza a ser preocupante en distintas partes del país, no solo por las reses que han muerto en estos meses, sino también porque los productores predicen que tendrán dificultades para las reservas de comida del verano de 2015.

Cerca de 1,000 reses han muerto producto de la sequía en lo que va de mayo a la fecha, aseguró ayer Solón Guerrero, directivo de la Federación de Asociaciones Ganaderas de Nicaragua, Faganic.

A esa cifra, según Guerrero, habría que sumar otra cantidad de animales que han muerto debido a la escasez de lluvia, pero que por ser de pequeños y medianos productores, no asociados, no están en los registros de Faganic.

Los productores manifestaron que las reses están muriendo por falta de comida y agua, dado que sus reservas de comida normalmente les cubren hasta el 15 de mayo, y el agua de los pozos hasta abril.

La situación es preocupante, pero será más preocupante si no nos preparamos con un plan de contingencia para el próximo año", declaró Guerrero.

NO HUBO PRIMERA

Vicente Santamaría, presidente de la Asociación de Ganaderos de Tipitapa, Asogatip, destacó que este año se perdió prácticamente la época de primera para el mejoramiento de los pastos y potreros y que, además, se viene el período de canícula y la posibilidad de que se establezca el fenómeno El Niño.

"Las reservas de alimentos del productor, haciendo un gran esfuerzo, alcanzan hasta finales de mayo, pero ya cuando hablamos de que en todo mayo no ha llovido, ni en junio, se agota toda la capacidad del productor", explicó Santamaría.

Sólo en San Francisco Libre se ha registrado la muerte de unas 140 reses, afirmó Juan Jaime, presidente de la Asociación de Ganaderos de ese municipio.

"La gente (los ganaderos) se preparó para todo mayo, pero ya ahorita las cosas se han puesto mal, pues el pasto está bastante raquítico", afirmó Jaime.

Giovanni Caprotti, secretario de la Asociación de Ganaderos de Rivas, Asogari, manifestó que a pesar de que hubo un buen invierno el año pasado, nadie tenía comida para un mes extra después de mayo.

"Ahorita la situación es preocupante, porque con un invierno tan malo, no sabemos qué va a pasar el próximo verano”, opinó Caprotti.

En ese departamento hay mucho ganado en mal estado. “Deshidratado, porque mucho se habla de la comida, pero el agua en el caso del ganado es más delicada, porque el animal sin tomar agua o beber agua de mala calidad, genera una deshidratación que da como resultado la enfermedad de la "vaca caída", explicó.

"Si el invierno es malo, habrá menos capacidad para hacer reservas de comida para el próximo año; además los ríos no van a recoger mucha agua, y los pozos en vez de secarse en abril, como pasó este año, se van a secar en febrero, entonces las consecuencias serán devastadoras”, vaticinó el productor rivense.

Por su parte, Julio Castillo, presidente de la Asociación de Ganaderos de Granada, manifestó que no ha llovido del todo en la zona de Malacatoya, situación que les preocupa, porque el ganado está "bastante delgado".

140 reses han muerto en San Francisco Libre a causa de la sequía.

50 córdobas cuesta en la actualidad una paca de comida para el ganado.