elnuevodiario.com.ni
  •   San José, Costa Rica  |
  •  |
  •  |
  • ACAN-EFE

La Cámara Nacional de Agricultura y Agroindustria, CNAA, expresó hoy su preocupación por el déficit de lluvias que atraviesa la provincia de Guanacaste, en el Pacífico de Costa Rica, el cual es causado por el fenómeno de El Niño y que está provocando pérdidas en actividades agrícolas, ganaderas y acuícolas.

"Hay una gran preocupación porque sentimos que no se les ha dado la importancia que el caso necesita. Queremos alzar la alarma para que se tome conciencia sobre la falta de lluvias que tiene la zona", explicó a Acan-Efe el presidente de la CNAA, Juan Rafael Lizano.

Datos del Instituto Meteorológico Nacional indican que en el mes de junio la disminución de las lluvias fue de un 65 % con respecto al promedio histórico de la provincia de Guanacaste, una de las principales zonas agrícolas y ganaderas del país.

Ese porcentaje ha afectado el crecimiento y desarrollo de cultivos como el arroz, la caña de azúcar, los pastos, y los rendimientos productivos de las actividades ganaderas y acuícolas.

Según manifestó Lizano, en el caso del arroz se han dejado de sembrar 2,400 hectáreas y hay unas 1,400 que se encuentran en peligro de perderse.

En piscicultura se han perdido 2,000 toneladas de peces y los ganaderos están teniendo problemas con la nutrición de sus animales debido a la disminución de las lluvias.

La Cámara expresó que los productores están invirtiendo más recursos para suplir las necesidades nutricionales tanto de los cultivos como de los animales, por lo que los costos de producción se incrementan y van perdiendo en competitividad.

"Hay que hacer valoraciones y negociar con el Gobierno para ver qué podemos hacer sobretodo con los pequeños productores. Estas son cosas que se tienen que prevenir, una opción es crear abastecimientos de agua (pozos) para que la escasa cantidad de lluvias no afecte", aseveró Lizano.

La CNAA además solicitó al Ministerio de Agricultura y Ganadería, MAG, declarar emergencia y destinar los recursos necesarios para que los productores puedan tener acceso al agua para sus cultivos, animales y estanques acuícolas, y al mismo tiempo evitar poner en riesgo la seguridad alimentaria del país.