• Chontales, Nicaragua |
  • |
  • |
  • elnuevodiario.com.ni

Mil reses semanales logran comercializar los ganaderos chontaleños a través de la Subasta Ganadera La Chontaleña. Estas generan ingresos por más de C$15 millones, lo cual ha venido a dinamizar la economía del departamento.

“Son dos veces a la semana que se ofrecen en promedio 500 reses por día, unos más que otros. Semanalmente son más de 1,000 animales para la venta, desde machos de cebo hasta machos gordos, novillas y vacas gordas. Empieza a las dos de la tarde y finaliza a las cinco, aunque algunas veces termina más tarde”, afirmó Sergio Figueroa, gerente de la Subasta La Chontaleña, que está ubicada a 4 kilómetros al norte de Juigalpa, sobre la carretera que conecta a Managua con la cabecera departamental.

En cada subasta participan ganaderos –que compran para aumentar su hato–, intermediarios que venden a terceras personas y funcionarios de los mataderos que llegan a comprar directamente.

“Se vendió todo, 500 reses en total que significan más de C$15 millones y más de C$20 mil en impuestos a la Alcaldía (de Juigalpa) (…) por cada animal que se vende en esta subasta, se pagan C$40 en impuestos a la alcaldía”, señaló Isabel Matamoros, luego de participar en una subasta donde logró comercializar algunos novillos.

En el departamento de Chontales, según el IV Censo Nacional Agropecuario, Cenagro 2011, existen 6,640 fincas agropecuarias dedicadas a la ganadería, las cuales cuentan con 409,482 cabezas de ganado.

Inversión nacional

La idea de la Subasta La Chontaleña surgió de una necesidad que tenían los ganaderos autóctonos de comercializar sus productos en su departamento, para que los impuestos que estos generan se quedaran en ese lugar.

“Esta es una inversión de un millón de dólares que realizamos un grupo de productores chontaleños y unos empresarios de Costa Rica, y la Subasta (La Chontaleña) se ha convertido en un medio para vender y comprar ganado al mejor postor”, indicó Figueroa.

Para participar como vendedor en la subasta solo es necesario llevar los animales con sus respectivas documentaciones de propiedad, certificados y vacunas. Cuando el ganado no es comprado en la exhibición de la pista, vuelve y se expone. El vendedor da un precio base y la persona que proponga el valor más alto, se queda con el ganado.

Los vaqueros

En los corrales de la Subasta La Chontaleña, se destaca una labor de los llamados vaqueros o corraleros. Estos tienen el trabajo de mover continuamente a los novillos, para que los lotes cerca a la pista de exhibición de la subasta no queden vacíos y la venta no se paralice.

Carlos Solís, corralero desde que inició operaciones Subasta La Chontaleña y oriundo del municipio de La Libertad, dice que de vez en cuando es embestido por algunos animales, pero este hecho no le impide continuar con esta labor que le apasiona hacer.

Los corraleros cumplen con varias funciones, como orientar el ganado hacia la báscula –este es el primer paso–. En seguida, marcan a los animales con el número de lote correspondiente y después los arrean para ser exhibidos ante la multitud de espectadores, donde son subastados y vendidos. Es, en ese instante, cuando Solís se dispone a encaminar el ganado hacia la salida.

Modernidad. Contribuye con el fortalecimiento del sector ganadero, facilitando la comercialización con transparencia, seguridad y garantía de pagos.