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Los precios del petróleo descendieron nuevamente este miércoles en Nueva York, luego de la confirmación de un neto retroceso de la demanda de productos petroleros en Estados Unidos, primer consumidor mundial.

En el New York Mercantile Exchange (Nymex), el barril de West Texas Intermediate (designación del “light sweet crude” negociado en EU) para entrega en diciembre terminó en 53.62 dólares, en baja de 77 centavos en relación con el cierre del martes.

En las operaciones electrónicas previas a la apertura, los precios habían caído a 53.30 dólares, su menor nivel desde enero de 2007. En Londres, el Brent descendió en sesión hasta 50.61 dólares, muy cerca de su piso de tres años y medio, terminando en baja de 12 centavos, a 51.72 dólares.

“Los precios bajaron afectados por los temores sobre la desaceleración continua del crecimiento económico”, explicó Bart Melek, de BMO Capital Markets.

La multiplicación de los indicadores negativos sobre las principales economías mundiales hace temer una recesión generalizada, que podría implicar un descenso de la demanda mundial desde 2008, por primera vez en 25 años.

Esos temores fueron alimentados por el informe semanal del departamento de Energía estadounidense, que confirmó el fuerte descenso de la demanda en Estados Unidos.

En las cuatro últimas semanas la demanda en el primer consumidor mundial de productos petroleros cayó 7.0% en relación con el mismo período del año pasado. El consumo de combustible para la aviación cayó más de 20%.

La inesperada caída de los stocks de productos destilados, que incluyen el combustible para calefacción, seguido con atención al aproximarse el invierno boreal, no fue suficiente para hacer subir los precios. Los stocks de productos destilados cayeron en 1.5 millones de barriles, mientras que los de crudo aumentaron 1.6 millones de barriles y los de gasolina subieron en 500,000 barriles.

“La demanda de gasolina se reduce, pero la de productos destilados se acelera”, observó Thierry Lefrançois, de Natixis, según quien “los precios del petróleo continúan afectados por la crisis financiera y la demanda debería mantenerse débil en 2009”.