Ricardo Guerrero Nicaragua
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La necesidad y el espíritu emprendedor de doña Marcia Martínez la llevaron a aventurarse a tostar café para ofrecerlo en las pulperías de su comunidad. Hoy en día su producto cuenta con registro sanitario, empaque y etiquetado y, lo principal, tiene su propia marca, Café Ranchero.

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A Martínez le ha ido tan bien, que hasta ha logrado mejorar su casa, que era mitad de madera y mitad de concreto y que ahora es toda de concreto, y además tiene una cuenta de ahorro. Al igual que Martínez, más de 1,000 personas en todo el país han logrado salir adelante gracias al proyecto Entrelazos, que es financiado con fondos de Visión Mundial y el Banco Interamericano de Desarrollo, BID.

"Este es un proyecto regional que en Nicaragua inició hace cuatro años y consiste en fortalecer las capacidades empresariales y productivas en población por debajo de la línea de la pobreza y que desde sus inicios contó con un fondo semilla de C$2.3 millones", señaló Nancy Cano, directora de operaciones de Visión Mundial en Nicaragua.

Según Cano, el proyecto consistió en implementar un modelo de autoayuda entre habitantes de una misma comunidad. "Primero se conformaron los grupos y después se capacitaron en temas empresariales y de ahorro. Luego se les otorgó un fondo semilla que, sumado a sus ahorros, fue invertido en el fortalecimiento de sus negocios", señaló la funcionaria del organismo internacional.

Fomento del ahorro

"Ahora entrego mi producto con una mejor presentación y una mejor calidad, tengo más pedidos y eso ha ayudado a mejorar mis ingresos y a tener mi cuenta de ahorro", indicó doña Marcia Martínez, quien pertenece a la cooperativa Coopacrecer, en Santa Lucía, Boaco.

Para fomentar el ahorro en efectivo, Visión Mundial entregó al proyecto un fondo semilla de C$2.3 millones a los 106 grupos de autoayuda que se conformaron, beneficiando a 1,265 familias de 129 comunidades.

Trinidad Flores es otra pequeña emprendedora de la comunidad El Portillo, Nindirí, que ha logrado muchos beneficios gracias a las capacitaciones que le han brindado sobre cómo administrar un negocio y cómo fomentar la cultura del ahorro.

"Visión Mundial y el BID nos vinieron a ayudar técnica y económicamente, ya que por falta de dinero y capacitación no había podido levantar mi negocio", señaló Flores, quien se dedica a la elaboración de artesanías a base de tusa.

Uno de los principales resultados del proyecto es que a la fecha existen 1,109 personas organizadas que ahorran y tienen acceso a créditos internos.

 

4 millones de córdobas es el capital con que cuenta el fondo semilla del proyecto.

 

"El proyecto inició con un fondo semilla, el que se ha incrementado en promedio de más del 113% producto de ahorros y ganancias por generación de intereses en préstamos internos de los grupos de autoayuda".

Nancy Cano, directora de operaciones de Visión Mundial.