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  • ACAN-EFE

El mayor reto del proyecto del canal interoceánico por Nicaragua, cuya construcción se iniciará en diciembre próximo, es de carácter ecológico, opinó hoy Carlos Pellas, presidente del grupo empresarial Pellas, uno de los más fuertes de este país centroamericano.

"El mayor reto del canal es el reto ecológico", señaló el empresario nicaragüense, al ser consultado por periodistas durante la inauguración de un congreso internacional.

El reto ecológico consiste en "asegurarnos de que el país que tenemos, tan bello, después del canal, si se logra hacer, sea tan o más lindo de lo que es actualmente", explicó.

El Ejecutivo nicaragüense y la empresa china HKND Group firmaron el 14 de junio de 2013 un acuerdo marco para la construcción del proyecto Gran Canal Interoceánico, que contempla su concesión y explotación por 50 años, prorrogables por otros 50.

La Comisión del Gran Canal de Nicaragua y HKND Group presentaron en julio pasado la ruta prevista de la vía interoceánica, que recorrerá 278 kilómetros desde el litoral del Pacífico hasta el Caribe del país.

El proyecto del canal, cuyo ancho será de entre 230 metros y 520 metros, con una profundidad de hasta 30 metros, incluye la construcción de dos puertos, un aeropuerto, un lago artificial, dos esclusas, una zona de libre comercio, un complejo turístico y carreteras, así como instalar fábricas de cemento y acero.

 

Costo

El costo de la obra, según la concesionaria, sería de 50.000 millones de dólares. Está previsto iniciar la construcción a finales de 2014 y culminarla cinco años después.

"El canal podría venir a transformar la vida de los nicaragüenses, sin embargo, hay que hacerlo muy bien", razonó Pellas, quien anotó que de momento el proyecto sigue en estudio.

"No hemos hecho nada. Lo que se está haciendo son estudios. Lo importante es que los estudios se hagan a profundidad, con los expertos en la materia y que se logre verdaderamente hacer algo a nivel del consenso mundial ecológicamente bien hecho", insistió.

El proyecto ha sido criticado por científicos locales y organizaciones ambientalistas que sostienen que el canal es una amenaza para el Gran Lago de Nicaragua y para la disponibilidad de agua del país centroamericano.

El canal tendría capacidad para el paso de barcos más grandes que los que pasen por el de Panamá, agilizando el transporte global de mercancías, según HKND Group.