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En 1995, luego de varios años de abandono, comenzó la restauración de la casona en la que vivió el duque francés Georges Choisseul Praslin, hoy el destacado hotel La Gran Francia (cuatro estrellas), conservando su auténtico estilo colonial, que le permitió posteriormente ser declarado Patrimonio Cultural de Granada, por la Unesco.

El auge en el turismo en Granada ha venido acompañado por un crecimiento sostenido de hoteles y restaurantes, como La Gran Francia, en los que se impone la arquitectura y el servicio al cliente.

Grisel Camille, su gerente general, conversó con El Nuevo Diario sobre la fortaleza del sector hotelero en Granada, la importancia para el turismo y los retos que aún tiene por enfrentar.

¿Cuál es la historia de este hotel y cómo se ha desarrollado?

Este hotel es una de las casas más antiguas que existen aquí (Granada), desde 1854. Tiene el nombre de La Gran Francia, por la historia que hay detrás. Fue un duque francés (Georges Choisseul Praslin) quien estuvo viviendo por una temporada muy corta en la casona esta, que fue reconocida en el 2007 por la Unesco (Organización de Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura) como Patrimonio Cultural de Granada.

Tenemos orientaciones directas de mantener la parte colonial de la estructura que tiene la casa como tal, para el turismo nacional e internacional que nos visita.

Como bien sabes, Granada es la ciudad más antigua en tierra continental centroamericana y mantiene esa parte estratégica, como es la parte colonial. No ha sido abusada (podríamos usar esa palabra) en la parte arquitectónica. Se mantiene tal y como es. Se conserva. Hay leyes que no permiten hacer cambios de fachadas y demás. Y aquí se encuentran diferentes hoteles, con diferentes historias, de una forma u otra, pero con ese estilo colonial.

¿Cuál es el aporte que brinda el sector hotelero a la economía de Granada?

Como tal (te hablo de La Gran Francia), los clientes que vienen aquí no solamente aportan con la estadía en este hotel, sino que aportan recursos a las personas que venden artesanías; al lustrador, porque los turistas van adonde ellos a limpiarse los zapatos porque les parece interesante; aporta a la vendedora de vigorón, aporta al mercado con los regalos que adquieren para llevar a su país. Es un aporte generalizado a lo que es el país como tal, porque además hacen tours por otras ciudades. Realmente, para mí, Nicaragua está en pleno auge del turismo nacional y local.

¿Cómo define a Granada en ese contexto?

Granada es una belleza. Granada lo tiene todo con respecto a las demás ciudades, que todas tienen su encanto en particular, pero Granada tiene su propio toque, tiene su propia belleza. Tiene todo y eso ayuda a su crecimiento, porque no solo viene el turista extranjero sino a la vez el turista local.

¿Cuáles son los retos del sector turístico aquí en Granada?

¡Oh, hay retos muy grandes! Nosotras, como hoteleras y como trabajadoras de la parte de operación en los hoteles y restaurantes, pues tenemos que tener cada vez una preparación muy elevada, para poder recibir y mantener a la altura el servicio esperado por cada cliente que llega a nuestras instalaciones. Entrenamientos, servicio al cliente, sobre las expectativas que tiene un cliente al llegar a un local, tanto restaurantes como hoteles; el conocimiento del país a las preguntas directas que le puede (el turista) hacer a un mesero, a una afanadora, a un recepcionista, o a cualquier persona que tiene contacto directo con ese cliente. El conocimiento de nuestro país es muy importante y tenemos que trabajar de cerca con los entrenamientos de relaciones públicas con los trabajadores.

Cada negocio puede tener su personal graduado, de licenciados por ejemplo, pero el entrenamiento día a día a la expectativa del crecimiento turístico que cada vez avanza más (ya no es un turismo mochilero, sino con más expectativas, mucho más grande) es un reto grande, bonito, hermoso.

¿Cómo están trabajando en ese reto?

Hay escuelas hoteleras, pero las capacitaciones también vienen directamente de cada empresario. En el año (en el caso nuestro) tienen entrenamiento cada tres meses. Es un entrenamiento dirigido directamente a la parte de operación. ¿Por qué nos dirigimos a la parte de operación? Porque es el frente, el corazón de la casa, el corazón del negocio. Esto quiere decir que es la persona que atiende directamente al cliente que llega, desde el que lo recibe (el portero), el que los atiende en la mesa, el que lo atiende en la recepción (si viene como cliente de habitación)… Es un entrenamiento generalizado a todos los asociados sobre cómo servir al cliente con expectativas cada vez mayores.

Hay problemas externos, que no dependen directamente del sector hotelero, como el de la explotación sexual de adolescentes. ¿Cómo están actuando en Granada para combatir ese problema?

Yo diría, desde mi punto de vista, que se trabaja fuertemente y organizadamente, específicamente en Granada en lo que se hace por la explotación sexual. Realmente podemos decir que vamos ganando la lucha cada día más.

 

Con mucha pasión

GRISEL CAMILLE

Gerente general

Hotel La Gran Francia,

Granada

PROFESIÓN:

Licenciada en Economía y Mercadeo.

Con 28 años de experiencia en el sector hotelero, seis de ellos en el hotel La Gran Francia, en Granada, Camille es una mujer cien por ciento apasionada cuando habla del turismo.Congruente con lo que dice, nos atiende con mucha amabilidad en el hotel y a cada pregunta responde con una visible sonrisa.