•   Matagalpa, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

Hace nueve años que Yelba Chavarría construyó el local de su negocio, Importaciones Yelba, en la llamada Calle del Comercio de la ciudad de Matagalpa, porque ahí había suficiente espacio para que los vehículos se estacionaran.

Lo que ha pasado en esos nueve años demuestra que el comercio de la ciudad ha crecido como la espuma.

“Me sentí tan contenta cuando me vine a este sector, porque yo sabía que había espacio para parquear vehículos, pero ahora ya prácticamente no hay capacidad de parqueo en Matagalpa. Ha crecido bastante la población y el comercio”, sostiene jocosa la comerciante.

Arelis Amador, vicepresidenta de la Cámara de Comercio de Matagalpa, con más de 250 negocios afiliados, confirmó que efectivamente ha incrementado la actividad comercial en la ciudad.

En esa cámara ha habido un crecimiento de sus afiliados de alrededor de un 15%, aseguró Amador, quien también es gerente de ferretería El Caribe, en esa ciudad.

Bendecidos

Los matagalpinos se consideran bendecidos porque sus tierras son aptas para el café, los granos básicos y el ganado, que son los rubros más importantes del país y que aportan al sostenimiento del comercio.

“En Matagalpa somos bendecidos en todo el sentido de la palabra”, expresó Chavarría.

“Consideramos que es un buen lugar para trabajar y para vivir, y hay un gran potencial por el cultivo del café, nuestro principal rubro, de lo que vivimos”, confirmó Amador.

El aporte del café

Según el segundo Informe de Coyuntura Económica de 2013 de la Fundación Nicaragüense para el Desarrollo Económico y Social, Funides, Matagalpa ocupa el cuarto lugar entre los departamentos del país por su importancia económica.

Cuando los matagalpinos hablan de su comercio, les es difícil dejar de hablar del café que producen en sus tierras.

Hablan con propiedad de la crisis de los precios internacionales del rojito y del brote de roya que atacó a la caficultura de toda Centroamérica, incluyendo los cafetales del norte de Nicaragua, en 2012 y 2013.

“Sí se sintió realmente (en el comercio) el bajón del café y este año esperamos que no nos afecte tanto. Es lógico, (los productores) tuvieron que podar mucho café y no habrá la misma producción que en los años anteriores. Sí se siente la ausencia de ese ingreso”, afirmó Chavarría.

Amador agregó que, pese a que hay más negocios en la ciudad, el 2014 no ha sido un buen año para el comercio porque varios factores se han juntado: el problema de la caficultura, la sequía que se presentó en los primeros meses del período lluvioso, entre otros.