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El Departamento de Trabajo de Estados Unidos renovó con Nicaragua los programas de cooperación para que los inmigrantes nicaragüenses que viven en ese país, tengan acceso a información sobre las leyes laborales estadounidenses, informó ayer el Gobierno.

Los acuerdos suscritos brindan a los nicaragüenses la oportunidad de obtener información sobre sus derechos y sus responsabilidades laborales, en materia de horas, salarios, seguridad y salud ocupacional, informó ayer la portavoz, Rosario Murillo.

Los beneficios se extienden a inmigrantes de México, República Dominicana, El Salvador y Costa Rica.

Las embajadas de cada país trabajarán de forma conjunta con el Departamento de Trabajo, para elaborar materiales informativos utilizando medios impresos y electrónicos, en que explicarán las leyes y normas laborales.

Los acuerdos también suponen la realización de reuniones con grupos que interactúan de forma rutinaria con los trabajadores nicaragüenses para informar de los lugares donde los connacionales pueden solicitar asistencia.

Salarios vencidos

A su vez, se podrá proporcionar información sobre las nuevas direcciones de los trabajadores nicaragüenses, a fin de facilitar el pago de los salarios vencidos y poder llevar acciones legales contra los empleadores en Estados Unidos, precisa la carta de arreglo que se refiere a la sección de horas y salarios.

“Todos los empleados tienen derecho a un lugar de trabajo seguro y al pago justo de los salarios”, dijo el secretario del Trabajo, Thomas Pérez, quien es hijo de inmigrantes dominicanos.

Las migraciones nicaragüenses históricamente se han dado hacia Costa Rica y Estados Unidos, y más recientemente hacia España. La población que ha abandonado Nicaragua es un motor que mueve la economía a través de las remesas.

Al cierre del segundo trimestre de este año, Estados Unidos (59.3%) es el país desde donde más se reciben remesas.

Hasta septiembre de este año el país recibió US$834.7 millones en remesas, según el Banco Central de Nicaragua.

El acuerdo firmado el pasado seis de noviembre tiene un período de vigencia para los próximos tres años.