•   Carazo, Nicaragua  |
  •  |
  •  |
  • elnuevodiario.com.ni

La roya ha hecho estragos en las plantaciones de café desde su aparición en nuestro país, sin embargo algunos caficultores caraceños consideran que después que apareció este mal en los cafetales, los productores de este rubro en este departamento aprendieron a combatirla y convivir con ella.

Fue en el departamento de Carazo entre 1848 y 1856 en donde se sembró la primera planta de café en la finca La Ceiba y fue en este mismo departamento, en la finca Santa Elisa del Triángulo de oro --según Aldo Rappaccioli, presidente del Consejo Nacional del Café (Conacafe) en Carazo--, en donde en los años setenta apareció la plaga.Café carazo

Aldo Rappaccioli sostiene que cuando la roya llegó al norte del país, los productores de café de esta región no estaban preparados para recibirla, a esto se debe el daño que ha hecho en sus cultivos. “Lo que pasa es que ellos tienen una plantación tal vez vieja y les salió la roya en un momento que no podían (combatirla), nosotros hemos convivido con la roya, desde los años setenta cuando apareció por primera vez en Carazo en la finca Santa Elisa” apunta.

Sergio Baltodano, otro caficultor diriambino refiere que el problema de la roya no afecta de igual manera en todas las regiones cafetaleras de Nicaragua. “En Jinotega y Matagalpa, sí están preocupados por la roya, porque les afecta los cafetales, bota las hojas, bota la cosecha y la planta se muere por debilidad”.

Para Baltodano, en el norte del país la roya es un problema gravísimo debido a que la población no está concentrada y las fincas están alejadas, mientras en Carazo, la población está a pocos kilómetros de distancia y esto permitió desde un inicio combatir la plaga manualmente y aprender sobre ella.

“Para nosotros no es de preocupación la roya, nosotros la tuvimos en los años 70, la combatimos y convivimos con ella, tenemos métodos manuales, métodos químicos y ahora también métodos ambientales ecológicos con los que se puede combatir la roya” asegura.

A esto, agrega que ambas regiones difieren en la manera en que se cultiva el café: “Nosotros no sembramos como en el departamento de Jinotega y Matagalpa que tienen más altura y tienen ríos, aquí tenemos que sembrar bajo sombra para evitar el calentamiento de la tierra con el sol, la época de los vientos y la poca lluvia que se conserva”.

¿Que pasó con el café?

Siendo que los productores de café en Carazo sabían combatir la roya, no es esta plaga la que provoca la pérdida del cultivo casi hasta su exterminio. Los productores coinciden que entre otros factores, fue la implementación del plan Conarca que destruyó los cafetales en Carazo.

“Lo que pasa es que el plan Conarca, fue un plan mal hecho, nos dañó excesivamente y dañó toda la fauna y dañó el clima de Carazo. El café que nosotros recibimos en el plan Conarca, como estaba hecho en masa, era un mal café. El que ha venido trabajando el café ha tenido que venir renovando sus cafetales” declara Rappaccioli.

Este productor de café sostiene que las 14 mil 500 manzanas de café que tenía el Triángulo de oro fueron prácticamente destruidas. Agrega que antes de la implementación de este plan los productores tenían activos y el café era la principal fuente de trabajo en la zona en donde operaban 36 beneficios de café.

“¿Que pasó?, que hubo empleo de momento, en botar los árboles y botar toditos los cafetales y resembrar los cafetales, pero después los productores que teníamos activos quedamos con pasivos porque el gobierno nos dijo usted debe por las plantas que le hemos sembrado”.

Baltodano sostiene que el fracaso del plan Conarca provocó también que se vendieran muchas tierras, muchas propiedades fueron dadas a cooperativas, y estos nuevos propietarios despalaron y vendieron los árboles de sombra que salvaguardaban el cultivo.

“Empezaron a sembrar maíz, frijol, piña y pitahaya en zonas que son cafetaleras, desbarataron el ecosistema de manera que el área cafetalera se ha reducido drásticamente en el departamento de Carazo”.

Hay poco café

Rappaccioli manifiesta que hoy, a pesar de que hay café en el departamento de Carazo, no son muchos los productores que han trabajado en la recuperación de sus cafetales. Hay cafetales nuevos en la zona, sin embargo, son solamente 6 mil 500 manzanas de este cultivo en el Triángulo de oro y un área importante de este ha sido arborizada solo para proteger el medio ambiente, según el Censo Nacional Agropecuario del 2011, son 6,668.66 manzanas.

Baltodano sostiene que al entrar a Carazo es notable el exterminio del café en áreas que antes eran fuertes productoras del rubro: “La (hacienda) Santa Máxima, La Barranca, San Jorge, San Francisco, La Palmera , El Paraíso, todas ellas están en el suelo”.

“Pero no fue la roya, aquí no hay problema que nos alarme con la roya, el problema es que ya no tenemos la tierra y estamos totalmente sin recursos económicos” asegura.