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  • AFP

El empleo y el crecimiento mejorarán cuando los gobiernos libren la guerra a la corrupción, mejoren la transparencia y lleven a cabo reformas estructurales profundas, recomendó el grupo de empresarios reunido en el B20 antes del G20 que se reúne este fin de semana en Brisbane (Australia).

Si la corrupción fuera una industria, sostiene el B20, sería la tercera mundial con más de US$3 billones y un 5% del Producto Interno Bruto (PIB), mundial. La transparencia es un arma para luchar contra la corrupción, sostiene el B20 que ha hecho una serie de recomendaciones a los líderes del mundo, que incluyen mayor flexibilidad estructural, libertad de movimientos entre países y regulaciones efectivas y mayor comercio y más justo.

Los empresarios esperan que los líderes de las mayores economías del planeta, que representan el 70% del PIB mundial, den un impulso a la agenda de reformas estructurales, pero también es necesario hacerlas en el mercado laboral y estimular el comercio.

10 MILLONES DE EMPLEOS

El establecimiento de una red mundial de infraestructuras, como se baraja, podría inyectar US$2 billones más en este sector, lo que aportaría US$600,000 millones al PIB mundial y se crearían 10 millones de trabajos para 2030, dijo Robert Miliner, un miembro de la secretaría del B20.

“Las inversiones en infraestructura productiva son la clave para un crecimiento sostenido de la economía, porque crea empleo directo permanente y refuerza la productividad para las empresas comerciales que la utilizan”, asegura el grupo que pide mayor eficiencia en los proyectos para reducir los costes.

El comercio es otro de los motores del crecimiento. Los empresarios creen que el foco debe situarse ahora en la supresión de barreras no arancelarias, y trabajar para que las cadenas de suministro sean más eficientes.

POLÍTICAS FISCALES

El presidente del grupo, Richard Goyder, recordó en una conferencia de prensa que también es necesario flexibilizar el “rígido” mercado del trabajo y adaptarlo a las necesidades tanto de empresas como de los trabajadores.

Los miembros del B20, que esperan reunirse con buena parte de los líderes del G20, recuerdan que es necesario cambiar las políticas fiscales y monetarias a las que recurrieron los gobiernos para hacer frente a la crisis, porque “no son sostenibles ni crean la confianza necesaria” tanto en los inversores como en los

consumidores.

Y es que con las actuales tasas de crecimiento, no se creará el empleo que se necesita para mejorar el nivel de vida, advirtió el B20.

Si se cuantificara como industria, la corrupción sería la tercera en el mundo con US$3 billones global.