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  • AFP

Las megafusiones han vuelto a Wall Street, seis años después de la crisis financiera y, el 2014, se anuncia ya como un año récord, testigo del regreso del optimismo a los mercados y en el seno de las empresas.

El lunes pasado, el laboratorio farmacéutico Actavis anunció la compra de Allergan, fabricante del tratamiento antienvejecimiento Botox, por US$66,000 millones. En tanto, el grupo de servicios petroleros Halliburton adquirió a su rival Baker Hughes por US$34,600 millones.

“Las tasas de interés son bajas, los costos de financiación débiles, los mercados de acciones sólidos y la confianza de los dirigentes está ahí”, explica a la AFP Marc Shafir, corresponsable de fusiones y adquisiciones en el banco estadounidense Citigroup.

“Algunas empresas buscan acelerar su crecimiento y están preparadas para aprovechar todas las oportunidades que se les presenten”, añade Jack MacDonald, responsable de fusiones y adquisiciones en América del Bank of America Merrill Lynch.

US$ 3.164 billones

Las fusiones y adquisiciones entre empresas en el mundo totalizan desde principios de año más de US$3 billones (3.164 billones), según el gabinete especializado Dealogic. Es el dato más alto desde 2007, considerado “el año en el cual hubo los mayores gastos”.

De esa cifra, Estados Unidos representa más de un tercio en transacciones: US$1.053 billones.

Intervienen en sectores de actividad cuyo paisaje vuelve a pintarse. Es el caso de las farmacéuticas, donde los fabricantes de genéricos (Teva, Mylan) dificultan la vida a los grandes laboratorios, como al número dos mundial Pfizer, que quiere reducir rápidamente sus pérdidas generadas por la expiración de las patentes de sus medicamentos más importantes.

Se han recogido cerca de US$384,000 millones en operaciones en el sector desde enero pasado, lo que supone un alza del 45.5% sobre el año, según Dealogic. El dato hubiera sido aún mayor si la estadounidense AbbVie no hubiera renunciado a la compra de Shire.

En el sector de las comunicaciones, los actores rivalizan para cubrir el conjunto del territorio estadounidense, a fin de estar en posición de fuerza en sus negociaciones comerciales con proveedores de contenidos. El operador de cable Comcast se dispone a comprar a su rival, Time Warner Cable, por US$45,200 millones, mientras que el operador telefónico AT&T se va a fusionar con Direct TV por US$48,500 millones.

El magnate de los medios, el australiano Rupert Murdoch, renunció a regañadientes durante el verano a la compra de su rival Time Warner, por el que su grupo, 21st Century Fox, había hecho una oferta cercana a los US$80,000 millones.