•   Moscú, Rusia  |
  •  |
  •  |

Tras años de crecimiento durante la presidencia de Vladimir Putin, con excepción de la crisis de 2008, el futuro de Rusia se presenta sombrío pese a las declaraciones optimistas del Kremlin.

Al día siguiente de la estrepitosa caída del rublo frente al dólar y el euro, el ministerio ruso de Desarrollo económico dio a conocer sus previsiones para 2015: todos los indicadores han sido revisados a la baja.

La economía se contraerá un 0.8%, lejos de la previsión anterior que auguraba un crecimiento del 1.2% del Producto Interno Bruto (PIB).

Para este año, el ministerio baraja un crecimiento del 0.6% frente al 0.5% previsto con anterioridad, pese a que se espera que en el último trimestre sea “nulo, o incluso negativo”, según el viceministro de Economía, Alexei Vedev.

Para 2016-2017, Anvar Amirov, analista de la empresa de asesoría EPPA, vaticina que la economía crecerá “entre 1 y 2%”, pero no será “suficiente para el desarrollo de la economía”, por lo que prevé “un estancamiento”.

En la montaña rusa

El mercado de cambio ha reaccionado inmediatamente al anuncio de los indicadores económicos, haciendo perder al rublo 89 kopecks ante el dólar y 85 ante el euro en una decena de minutos.

A las 13:30 GMT, la moneda rusa marcaba un nuevo récord de debilidad, y se cotizaba a 53.32 rublos por billete verde y se pagaban 66.43 rublos por euro.

Desde principios de año, el rublo ha perdido más del 40% de su valor ante el euro y del 60% ante el dólar.

Su hundimiento se aceleró con la decisión de la Organización de Países Exportadores de Petróleo (OPEP) de mantener su nivel de producción de petróleo, pese a la abundante oferta que hay en el mercado.

Esta decisión también ha provocado la caída del precio del petróleo que tocó el lunes pasado su nivel más bajo en cinco años, afectando el rublo, ya que la mitad de los ingresos fiscales de Rusia dependen de la venta de crudo.

Por este motivo, las autoridades rusas han anunciado que quieren reducir en 5 millones de toneladas las exportaciones petroleras.

Fuga de capitales

Sin embargo, la crisis económica por la que atraviesa Rusia no se reduce a simples factores petroleros, recuerda Alexei Vedev.

“La economía rusa está expuesta a tres tipos de crisis o factores de inestabilidad: estructurales, especulativos y geopolíticos. Por ello, es simplista pensar que el crecimiento de la economía rusa se ciñe exclusivamente a los precios del petróleo”, estimó.

El país se enfrenta a otros desafíos, como el impacto de las sanciones impuestas por la Unión Europea y Estados Unidos contra Moscú, al que acusan de apoyar al este separatista de Ucrania.

Estas sanciones que afectan al corazón financiero de Rusia, “se mantendrán durante 2015”, lastrando el crecimiento, señaló Vedev.

“Esto significa que la mayoría de los bancos y las empresas rusas no podrán acceder al capital de los mercados mundiales”, explica el ministerio de Economía en un informe.

Esta es una de las causas de la fuga masiva de capitales, que se situará en torno a los US$125,000 millones este año, antes de reducirse a los US$90,000 millones el próximo, según el ministerio.