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A menudo se leen artículos que defienden a capa y espada cual es la mejor tecnología para las organizaciones a nivel mundial.

Podemos enumerar fabricantes de mayor desarrollo global que innovan día a día, quienes hacen posible que este artículo sea leído al otro lado del mundo.

Por ejemplo, NetApp tiene características únicas y tiene la ventaja de su sistema de almacenamiento, pues en un solo dispositivo ejecuta lo que otros fabricantes harían utilizando hasta tres. El muy reconocido EnergyWise, de Cisco, controla y optimiza el consumo energético, o el mismo VMware revolucionando el Data Center.

Podría seguir enumerando fabricantes que innovan todos los días; sin embargo, surge una pregunta: ¿cuál es la mejor tecnología para la empresa?

Me ha tocado ver a proveedores en Nicaragua que recomiendan a sus clientes el producto o modelo con características cuantiosas --al igual que su costo--; luego se subutiliza, cuando termina su vida útil y cuando sus capacidades nunca fueron explotadas ni siquiera en un 30%. Pero la historia no termina ahí; llega el proveedor diciendo que es hora de cambiarlo porque es obsoleto. Se ofreció la última botella de agua en el desierto y se pagó un precio alto; podría habérsele sacado provecho, pero el que implementó no era lo suficientemente ducho o podría ser que no se necesitaba tanto. C ualquiera que sea la razón, se gastó más o se explotó de menos… son las dos alternativas.

Se responde entonces la pregunta y, como es lógico, la contestación de todo ingeniero sería “depende”. En este caso, quiero resumir tres factores:

Depende del proveedor. Si es un vendedor de cajas, le va a ofrecer el modelo más costoso, la versión más completa de cualquier tecnología, todo con el objetivo de cumplir con una cuota de venta para su empresa o su fabricante. Entonces, trate con proveedores que le vendan ideas y conceptos, no cajas.

Depende del nivel de conocimiento. Es probable que usted necesite el mejor modelo, y quizás el proveedor hizo la preventa muy asertiva para dar con la necesidad. Por supuesto, eso tiene que estar totalmente documentado, pero si su proveedor y usted no están capacitados y no son unos visionarios que invierten en capital humano, nunca obtendrán el valor agregado de la tecnología que le están facturando.

La más importante. Depende de que conozca bien las necesidades de su institución. No hace mucho, escuche de un caso en que se tenía que adquirir tecnología por un costo de 12 millones de dólares en Centroamérica. Entonces, se me vino a la mente que los cables eran de oro, pero se trataba de un sistema de alta disponibilidad con “Cero" minutos fuera de operación. Se realizaron varias reuniones, se contrató un consultor, se buscó opiniones de muchos expertos, se hicieron muchos ejercicios financieros y al final se concluyó que era más costoso para la institución pasar un minuto fuera de operación que hacer la inversión.

Nadie más que usted sabe hacia dónde va y lo que necesita para llegar a ese lugar. Tomando esto en consideración, lo que pueda suplir a cabalidad esta necesidad y teniendo un proveedor confiable, usted podrá adquirir la mejor tecnología para su empresa.