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Los dueños de las propiedades por donde pasará el canal interoceánico tendrán la opción de arrendar sus tierras al Gobierno por un período de 50 años, prorrogables, mediante la figura de “leasing” o “arrendamiento financiero”, afirmó el secretario privado para Políticas Nacionales, Paul Oquist.

La concesión de las tierras al Gobierno inicialmente será por un período de 50 años, con derecho a ser prorrogados por otros 50 años “de uso”, con la idea de que las tierras no cambien de dueños, explicó ayer Oquist durante una comparecencia en el oficialista Canal 4 de televisión.Negociaciones tierras

El arrendamiento financiero o contrato leasing no es más que un alquiler con derecho a compra, y en este caso el arrendador puede traspasar el derecho del bien a un arrendatario, a cambio del pago de rentas durante un plazo determinado.

“Aquí lo que se está haciendo es una concesión de 50 años de uso, prorrogables para otros 50 años de uso, no cambia la mano de la propiedad, es como cuando alquila la casa, no está perdiendo derecho de propiedad de la casa”, aclaró el funcionario de Gobierno.

De acuerdo al censo del Gran Canal, son 7,165 núcleos familiares, conformados por 28,723 personas, los que se verán afectados con la construcción de la obra, lo que representa 0.47% de la población nacional, según datos oficiales que presentó Oquist.

El secretario privado para Políticas Nacionales explicó que en total, según datos del mismo censo, son 126,000 metros cuadrados de tierras las que serán sujetas de negociación, distribuidas en las zonas del Caribe Sur, Río San Juan y Rivas.

Según Oquist, actualmente las autoridades del canal están en un período de negociación con las familias dueñas de parcelas, que están ubicadas por donde pasa la ruta de este proyecto, valorado en US$50,000 millones.

“Actualmente se está en las negociaciones sobre acuerdo de largo plazo para el leasing de esas tierras, como son inviolables, pero igual que en el país se está haciendo un leasing, en este proyecto no hay de por medio soberanía para que no cambien de manos las propiedades”, explicó el funcionario del Gobierno.

La figura del leasing

Telémaco Talavera, vocero de la comisión del Gran Canal, explicó que estos arrendamientos son parte de las opciones que tanto la empresa concesionaria como el Gobierno están valorando para el pago de las indemnizaciones que deberán otorgarse a partir del próximo año.

Esta figura correspondería al pago de tierras que serán utilizadas de forma temporal durante la construcción de la megaobra y será discutido de forma individual con los propietarios.

En el caso de los territorios indígenas, Talavera, afirmó que dado que por ley, estas no pueden ser compradas, “se hace un acuerdo con las propias comunidades indígenas de arrendamiento y que van a generar ingresos que no han tenido”.

Ernesto Barahona, director jurídico de la empresa The Mortgage Store, que es conocida como La Tienda de Hipotecas en Español, explicó que el leasing efectivamente otorga la oportunidad de comprar el bien, una vez que expire el contrato de arrendamiento.

“Los primeros 50 años se van a alquilar, después de esos 50 años, el Gobierno tiene el derecho de comprar el bien (…) Es una forma de compra a futuro, por un monto determinado, por una cuota mensual”, explicó Barahona.

La figura se utiliza para la compra de maquinaria agrícola, productos industriales, vehículos, y muy poco para bienes inmuebles, mencionó Barahona.

En el 2009, la Superintendencia de Bancos y de otras Instituciones Financieras emitió una resolución en la que derogó la normativa para la constitución y supervisión de las entidades de leasing, aduciendo que además de los bancos, las personas o empresas particulares, sin necesidad de ser autorizadas previamente, también podrían ejercer esta figura.

“El leasing lo usan más las compañías, siempre le han llamado así, se puede establecer un arrendamiento con opción a compra, en el fondo eso es”, mencionó Abraham Blandón, presidente de la Cámara Nicaragüense de Corredores de Bienes Raíces.

 

(Colaboración Velia Agurcia)